26 enero 2007

SIMON ROYO PLAGIANDO A RODRIGO ROYO

Los textos de hoy traídos a colación son:



  • Durant da Ponte, “The Image of America”, Hispania, Vol. 47, No. 1, (Mar. 1964), p. 111-114 que os podéis descargar en formato PDF (705 Kb) desde aquí .





Apreciados Royo-Bloggers,

Disculpad la inactividad de nuestro blog de estos días, pero andamos faltos de tiempo. También queremos volver a daros las gracias —a Georg y a todos los demás— por vuestras revelaciones y comentarios.


Teníamos pensado tratar en el post de hoy la crítica del último artículo de Simón Royo publicado para Rebelión.org (La labor del intelectual y los premios Nobel http://www.rebelion.org/noticia.php?id=44330 ), pero a raíz de la carta de Georg hemos creído más oportuno seguir hablando del extraño vínculo ideológico entre Simón Royo —autoproclamado anarco-comunista platónico— y su padre falangista, Rodrigo Royo.

Como nos explicaba Georg, el freudiano rechazo de Simón por su padre es paradójico hasta el absurdo si uno se detiene a comparar las actitudes y escritos de ambos. Así pues, hoy abordaremos esta peliaguda cuestión cotejando un artículo de Simón Royo que, cuando lo leímos por primera vez nos pareció absolutamente anodino pero que, por una casualidad, hemos descubierto que se trata de un plagio total de un fragmento escrito por su padre. De ahí su interés.


***


El artículo de Da Ponte, como veis, ni más ni menos data del año 1964. En él se realiza un interesante análisis de la imagen negativa que se tenía de los EE.UU en la España de entonces. Curiosamente, Da Ponte menciona a Rodrigo Royo (ver foto, abajo a la izquierda) como el máximo representante del antiamericanismo español —tradición que mantiene Simón Royo—. Entre las posibles causas de esta animadversión, se señala especialmente la ideología fascista/falangista predominante de los intelectuales de la élite cultural española. Rodrigo Royo tenía la costumbre de atormentar a sus empleados con serenatas de violínA continuación, Da Ponte explica que Rodrigo Royo rechazaba sistemáticamente la democracia, el progreso material y bienestar americanos resaltando la decadencia moral de su sociedad reflejada en los libros y películas que tocaban temas como la homosexualidad, la violencia, el racismo, la explotación, la locura (John Steinbeck, Tenesse Williams, Faulkner) así como basándose en estadísticas demagógicas sobre los accidentes de tráfico. Como veremos más adelante, Simón Royo, emplea las mismas triquiñuelas que su padre: el coche como emblema diabólico del capitalismo.


(Da Ponte, p. 112)
Whenever a Spanish journalist is pro­voked (for whatever reason), the first thing he does is to attack the degeneracy of American life as reflected in certain highly specialized areas. Here, for example, is how a writer in the newspaper Arriba referred to the United States a couple of years ago when that paper became incensed over an editorial in the New York Times about the perennial problem of Spanish political prisoners. The headline of the article read (in English): "Mind Your Own Business." After attacking the United States for its racial discrimination, the writer stated:



[Trad. Cuando se provoca a un periodista español —por la razón que sea—, lo primero que hace es atacar la decadencia del estilo de vida americano según se refleja en ciertas áreas sumamente especializadas. Aquí, por ejemplo, se ve cómo hace un par de años un escritor se refería a los EE.UU en el periódico Arriba cuando éste se indignó por un editorial del New York Times sobre el sempiterno problema de los presos políticos de España. El titular del artículo era: “Ocupaos de vuestros asuntos”. Tras atacar a los EE.UU por su discriminación racial, el escritor afirmaba:]

(Rodrigo Royo)

No somos los españoles los que hemos in­ventado la palabra "gangster", "racket" o "murder syndicate", y nuestra delincuencia juvenil, sin Harvards ni Yales ni "sofomores" o "Beta, gamma, pis", resulta tan pobre y ridícula ante la norteamericana como nuestras comodidades higiénico-sanitarias le parecen al ciudadano del paraíso del frigorífico, el superautomóvil y la televisión en color, que no le sirven para garan­tizarle un paseo tranquilo por Central Park a la caída de la tarde, sin miedo a puñaladas, aten­tados de maníacos o trampas de prostíbulo.


It must, of course, be insisted that one diatribe does not constitute a universally held image. But to what extent it contrib­utes to the formation of an image can only remain suppositional. It should further be pointed out that the newspaper which pub­lished the attack—Arriba—is the official organ of the Falangist Party, some of whose members are known for their anti-Americanism. Chief among these is the editor of Arriba, Rodrigo Royo, who in 1959 published a bitter and cynical book entitled U.S.A.: El Paraíso del Proletariado. Royo spent ten years as a newspaper correspondent in Washington and New York, and his comments thus carry much weight and authority in Spain. To give an illustration of the kind of image his book encourages (and it has been immensely popular), I shall quote part of the section entitled "EL AUTO­MÓVIL, ENEMIGO PUBLICO NÚ­MERO UNO."

[Trad. Por supuesto, se debe insistir en que una sola invectiva no constituye una imagen sostenida por todo el mundo. No obstante, hasta dónde contribuye esto en la formación de una imagen es algo queda sólo como objeto de suposición. Además, debemos señalar que el periódico que publicó el ataque —Arriba— pertenece al órgano oficial del Partido Falangista, muchos de cuyos miembros son conocidos por su antiamericanismo. Entre ellos descuella el editor de Arriba, Rodrigo Royo, quien en 1959 publicó un amargo y cínico libro titulado USA: El Paraíso del Proletariado. Royo estuvo diez años trabajando como corresponsal en Washington y Nueva York y sus opiniones son de gran peso y autoridad en España. A fin de ilustrar el tipo de imagen que alienta su libro —que devino inmensamente popular—, voy a citar un fragmento de la sección titulada “EL AUTO­MÓVIL, ENEMIGO PUBLICO NÚ­MERO UNO.”]

(Rodrigo Royo)
La prosperidad mecánica puede traducirse a veces en algo catastrófico. Recordemos que el automóvil ha producido más bajas en Estados Unidos que todas las guerras en que ha partici­pado este país a lo largo de la Historia… matarse en la guerra es un salvajismo primitivo. En cambio, matarse en automóvil no lo es. Por el contrario, morir en accidente de tráfico es una cosa muy elegante y muy civilizada.



[El automóvil] es tan infalible en su labor exterminadora, que los expertos calculan de ante­mano el número de muertos que va a producir el coche cuando se aproxima cualquiera de los clásicos "week-ends" largos. . . Durante el ano 1955 se produjeron en el país 10.000.000 de accidentes de tráfico. El costo de estos accidentes fue de 4.400 millones de dólares. Nada menos que 1.250.000 personas resultaron heridas con incapacidad para trabajar durante uno o más días después de la fecha del accidente. Por este motivo se perdieron en el país 55.000.000 de días-hombre de trabajo. ¡En el mismo ano murieron en accidente automovilístico algo más de 36.000 personas! Es decir, que el coche ha producido en Estados Unidos tantos muertos en un solo año como tuvo el Ejército norteameri­cano durante toda la guerra de Corea, que duró tres años. Todo esto es muy civilizado. Cuando se pro­duce una revolución en cualquier país del mundo de los que en Norteamérica se catalogan como atrasados, la prensa y la gente de aquí se hacen cruces y exclaman sin recato: "¡Qué bárbaros! ¡Qué primitivos! ¡Qué salvajes! ¡Qué falta de civilización!". Pero cuando en un "week­end" norteamericano se producen 500 muertos, eso no es barbarismo, eso es muy culto y muy civilizado.



Ahora, Royo-Bloggers, leed con atención los siguientes párrafos perpetrados por Simón Royo, el gran progre:



Pocos son los muertos de algunas guerras recientes comparados con los muertos y mutilados por los llamados accidentes automovilísticos. Los accidentes de tráfico son un tributo sacrificial en vidas humanas que pagamos al Dios Mercado y que se reduciría o eliminaría, casi por completo, no ya volviendo al estado rousseauniano de naturaleza, sino simplemente, con tal de que la mayoría de los transportes fuesen públicos en lugar de privados.


[…]En España, 1989 se cobró 5.940 víctimas del consumo de automóviles; durante 1998 murieron 4.271 personas en accidentes de tráfico y en 1999 la cifra fue de 4.280. (En los Estados Unidos durante 1998 las muertes por "accidentes de tráfico" fueron 42.000). Cifras sin contar las bajas por atropello y las fallecidas 30 días después del accidente, y sin contar el número de heridos leves o graves y con secuelas de por vida. Negro panorama que se achaca completamente al azar como si no hubiese una industria y la exigencia de una forma de vida detrás. El precio en vidas que se paga por la prisa y el estrés no parece importarle a nadie en nuestras sociedades tecnificadas.


[…]
Los automóviles son valores de cambio legalizados, enemigos de la sociedad mucho más perjudiciales que las drogas o el terrorismo.

Como podéis comprobar con vuestros ojos, se trata exactamente de los mismos argumentos demagógicos que los empleados por su padre fascista. Simonete, como siempre, está más preocupado por asuntos abstrusos como los accidentes de tráfico —si son evitables o no, sería tema para otro debate— que por la igualdad de la mujer en el mundo, la libertad de expresión en ciertas dictaduras o los atentados terroristas…


Además, fijaos en el título del artículo “No lo saben pero lo hacen”, del inconfundible estilo del Mesías Simonastro (comparadlo con la famosa cita bíblica de Lucas, 23-34 ). ¿Otra vez tu vena nietzscheana ecce homo?

Sabéis perfectamente que Simonastro está entre nosotros para decretar los pecados que los pobres conciudadanos arrostramos desde los tiempos de la facinerosa Eva —hembra, para más señas—. En eso consiste su superioridad moral de profeta, pues nos advierte que:


Es difícil aceptar para un ciudadano honesto, que trabaja, paga sus impuestos y no hace mal a nadie, que pese a todo sea un asesino. No sabemos pero lo hacemos. No queremos darnos cuenta de que nuestro modelo de vida está basado en la explotación y que mata y asesina, no sólo de hambre en Africa, en América y en Asia, sino de presión al consumo en los países llamados ricos, una mortandad que no es sólo en el exterior sino también en el interior y de la que los accidentes de tráfico no son sino una pálida muestra. Ignoramos ser criminales y cuando nos damos cuenta es cuando comenzamos a plantearnos si no habría que cambiar de forma de vida y de modelo económico social.



Gracias, sublime Mesías Simonastro, por recordarnos nuestras faltas y administrar los pecados que nos conducirán irremediablemente a las brasas del infierno.

Por cierto, Simonete, hipócrita, ¿Tú tienes coche, verdad?



    12 enero 2007

    SIMON ROYO: UN VERANO EN MALLORCA

    Apreciados Royo-Bloggers,

    Este mañana he recibido un e-mail de Georg acompañado de un texto (que transcribimos íntegramente a continuación en azul) y una foto de Simonete en una de sus performances anticapitalistas perpetrada en Mallorca.

    Un millón de gracias, Georg. Tu relato es excepcional. Esperamos que todos nuestros lectores disfruten de su contenido.


    ***

    Simón Royo balbuceando torpemente durante su exposiciónSimón Royo durante su resumen del XLIII Congreso de filósofos jóvenes Palma de Mallorca, 26-28 de abril de 2006

    Carta de Georg:

    Hay que empezar deshaciendo una ilusión.

    Nuestros ojos son inteligentes, y apenas observan la figura de Simón Royo con un rótulo al fondo en que se habla de "Obra social", tienden a transmitir una impresión equivocada a nuestro cerebro: y éste se alegra y piensa "¡Por fin se ocupan de Simón Royo quienes tienen que ocuparse de él: las asociaciones de beneficiencia, las organizaciones de ayuda a disminuidos, los organismos de ayuda a inadaptados sociales!

    Pero lo cierto es que no se trata de eso, queridos Royo-bloggers. La foto que hoy os he enviado no fue tomada en el Centro de Ayuda Social a Perturbados Mentales con Altas Deficiencias Cognitivas. No: es la foto que a Simonastro le hizo en Mallorca un amiguete (Royo, a ver si tenemos más cuidado con las amistades que nos hacemos, ¿por qué tantos acaban sintiendo náuseas hacia ti? ¿Aún no te lo has planteado, a tus 40 años de edad? ¿Por qué tus amigos me envían fotos para que las comente en el magnífico blog de Joseph K.?).

    Os preguntaréis: ¿y qué hacía Simonastro en Mallorca? Desde luego, no disfrutar de la vida, en la playita, con las extranjeras, con ese mar que es una gozada, con esos parajes de delicia... No, no, nada de eso: ya sabemos que todos esos placeres son propios de burgueses desalmados, de capitalistas sanguinolientos que se comen niños por la noche antes de acostarse con odaliscas a las que han secuestrado en el Tercer Mundo. Lejos de Simonastro, por supuesto, el disfrutar de los mejores gozos que nos da la vida: él sólo puede, si acaso, lamer superficialmente uno de esos placeres mientras que se atormenta internamente y se autocastiga por lo "malo" que es al vivir en un país del Primer Mundo, octava potencia industrial del orbe; un país tan boyante que hasta puede permitirse el financiar un par de añitos de beca postdoctoral a un inútil como él, para que se toque las narices mientras que regurgita de vez en cuando su resentimiento contra los que le dan de comer. --Y es que esa es una de las mayores paradojas de Simonastro: aunque se dice seguidor de Nietzsche, y hasta le tradujeron una vez un texto al inglés para que lo publicara en cierta revista, lo cierto es que el propio Simón es un magnífico exponente de todo lo que Nietzsche vituperaba: el resentido que no sabe disfrutar de la vida; el fracasado que escupe hacia los demás su rabia por ser un ser tan, tan pequeño; el homúnculo que intenta odiar todo lo que le rodea (conciudadanos, mujeres, homosexuales, la gente que tiene éxito, la gente que sabe más que él...) sólo porque se odia tanto a sí mismo que ya no sabe cómo vomitar su bilis de enrabietamiento--.

    Pero, en fin, volvamos a nuestra pregunta inicial: ¿qué hacía Simonastro en Mallorca? ¿Por qué esas dos personas en la mesa, al fondo, le miran con tal cara de amodorramiento, con una expresión que grita estentórea "¡Dios mío, menudo friki que nos han encasquetado desde Madrid!"? ¿Por qué Simón Royo, el hijo del filonazi, esboza esa pequeña sonrisilla (ay, Simonete, Simonete), la misma que pone siempre que se ve en la ocasión de torturar a un auditorio porque resulta que han cometido el error de darle la palabra, ¡y como disfruta él, diciendo sus chorradas, cuando nadie le puede interrumpir ni largarse porque esté harto de oír sandeces!?

    (Por cierto, la sonrisilla de Simonastro merece un pequeño párrafo. Resulta que, como sabréis todos los que hayáis tenido la mala suerte de asistir a un acto en el que él haya tomado la palabra, Simón sufre de evidentes problemas articulatorios, que hacen bastante difícil seguir su lenguaje oral --vamos, más o menos un equivalente de lo que ocurre cuando intentamos leer su lenguaje escrito y nos topamos con las docenas de errores ortográficos que magistralmente Joseph K. sabe subrayar; si a eso le sumamos la ignorancia sintáctica exhibida por Simón tanto en lo oral como en lo escrito, la verdad es que uno siente que, aparte de la racionalidad y la vida feliz, también la lengua española sale muy perjudicada cada vez que Simonastro nos suelta unos de sus rollastros--. En fin, decíamos que escuchar la voz de Simón es casi peor que fijarse en lo que dice. Y bien, lo peor de todo es... ¡cuando Simón añade a todo ello su sonrisilla! No sólo porque sea una sonrisilla triste, como estreñida, como propia de un ser al que la vida satisface tan poco que no puede sino procurar amargársela a quienes le rodean --así como a los gays, las mujeres, los felices, etc.--. No sólo por eso; sino también porque la sonrisilla de Simón hace sus discursos más tartamudeantes, más disarmónicos, menos articulados --esas vocales, Simonastro, esas vocales--. En fin, un horror).

    No podemos finalizar el comentario de esta foto sin añadir algo sobre la diapositiva que se ve en la pantalla del fondo a la derecha. Es una imagen que muestra la distribución de las tropas estadounidenses por diversos países del mundo. El texto de esa imagen está en inglés, así que Simonastro habrá tenido que consultar varios diccionarios antes de saber de qué iba la cosa (ya sabéis, Simonastro es de esos incultos que se creen que hablan inglés, pero luego dicen cosas como *"I have went" y se creen que *"gone for good" significa "ido para bien").

    De nuevo nos topamos, como siempre, con la obsesión de Simonastro en contra del pueblo norteamericano. Es una obsesión en que Simonastro muestra una extraña ambivalencia: por una parte, su antiamericanismo de pacotilla es un claro reflejo del antiamericanismo igualmente burdo, pero algo más formado, del padre de Simón, el filonazi Rodrigo Royo. (He calificado de "más formada" la xenofobia de Rodrigo Royo contra los americanos porque al menos él sí que visitó y conoció algo de los Estados Unidos -incluso se atrevió a publicar un libro sobre ello: ¡y es que a los falangistas de pro el régimen de Franco les acababa publicando todo!; Simón, en cambio, es xenófobo sólo de oídas, o porque se cree que una imagen como la que muestra en la pantalla de la foto ya basta para condenar al pueblo de Edgar Allan Poe, Abraham Lincoln y Walt Whitman).

    Sin embargo, he hablado de ambivalencia porque aunque para Simón el odiar a los estadounidenses sea una forma de seguir la tradición inaugurada por su padre, es patente también que la forma en que se refiere a los Estados Unidos, a Bush o a Rumsfeld, los calificativos que emplea (algún día tal vez me anime a hacer un análisis de texto de uno de sus articuluchos; ¡claro que no podré igualar la maestría de Joseph K. al hacerlo!), revelan a las claras (y es que se te ve todo muy clarito, Simón, hijo, ¡eres tan prototípico!) que Simón en el fondo proyecta en los Estados Unidos todo su resentimiento contra su padre. Y es que alguien como Simón tiene que odiar mucho, entre los millones de cosas que odia, el hecho de haber nacido hijo de un facha 100 % facha. Esa rabia interior es evidente que Simonastro la proyecta rudamente contra cualquiera que tenga una posición de mayor poder o sabiduría que él (vamos, contra cualquier figura paterna con la que se tope por la vida), y sin duda los Estados Unidos son un país que se presta magníficamente para tal proyección freudiana. Ay, Simón, ¡si en el fondo George W. Bush te ha hecho un gran favor al poder existir como Don Tancredo hacia el que volcar tus escupitajos psicológicos!

    Pero, en fin, todo esto es lo que yo veo en la foto "robada"; ¿qué me decís vosotros?


    ***

    Nota de Joseph K.: Georg menciona algunos errores de Simón en inglés. Obviamente es incorrecto decir *I have went, por lo que debe emplearse las formas “I have gone” o “I went”, dependiendo del contexto de la frase; y “for good” significa “para siempre” y no *“para bien”, como bien indica Georg.

    10 enero 2007

    NIETZSCHE CONTRA ROYO


    ¿Hombre, Simón Royo, cómo vamos? Sabemos a ciencia cierta que nos visitas casi a diario. Lo sabemos… SÍ… No puedes evitarlo, ¿eh?

    Bueno, Simonete, hemos estamos revisando nuestras lecturas de Nietzsche de los primeros años de carrera para escoger una cita que vaya contigo. Fíjate cuánto te queremos que te vemos reflejado en cada línea. Eso debe ser un síntoma de la gran “pasión” que has despertado en nosotros.

    Escucha, escucha "al tete Fritz", que desea decirte una par de cosillas…


    ***

    Ejem, ejem… Hola, Simonastro, soy tu tete Fritz.

    El tete Fritz en realidad sí está cabreado contigo. ¡Cuidado que voy armado!Mira, no estoy enfadado contigo. Lo que pasa es que últimamente has invocado mi legado filosófico en vano y, la verdad, comienza a cansarme esta situación. No eres el único que no me entiende. Creo que a todo el que me lee le ocurre eso, pero tu prurito por imitarme me parece enfermizo, sobretodo por la desmaña que exhibes. No es por presumir, mozalbete, pero fui un gran filólogo, un gran pensador y un genio de la lengua alemana. Se han inspirado en mí figuras tan destacas como Thomas Mann o James Joyce y tu abrupta llegada a mi círculo ideológico perturba mi paz eterna.

    He azuzado en pesadillas a otros tantos postmodernillos como tú que cada día mancillan mi nombre citándome como borregos. Así que seré breve: no soy ni comunista, ni socialista ni anarquista. ¡Dejadme en paz!

    Ahora, léeme:

    (El ocaso de los ídolos, 34, El cristiano y el anarquista)

    Cuando el anarquista, como portavoz de las capas sociales decadentes, reclama con hermosa indignación «derechos», «justicia» e «igualdad de derechos», habla sólo bajo el peso de su propia incultura que le impide saber por qué sufre realmente, de qué es pobre: es decir, de vida. Su instinto dominante es el de causalidad: alguien tiene que tener la culpa de que él esté tan mal... Por otra parte, su «hermosa indignación» le hace bien por sí sola; cualquier pobre diablo siente placer injuriando, porque esto le produce una pequeña borrachera de poder. La simple queja, el mero hecho de quejarse, puede darle un encanto a la vida y hacerla soportable. En toda queja hay una pequeña dosis de venganza: a quienes son de otro modo se les reprocha, como una injusticia, como un privilegio ilegítimo, el malestar e incluso la mala condición de quien se lamenta. «Si yo pertenezco a la canalla y soy un canalla, tú deberías pertenecer a ella y serlo también»: con esta lógica se hace la revolución.

    El quejarse no sirve absolutamente para nada: es algo que procede de la debilidad. No hay una gran diferencia entre atribuir nuestro malestar a otros como hace el socialista, o atribuírnoslo a nosotros mismos, como hace el cristiano. Lo que en ambos hay de común —y habría que añadir de indigno— es que alguien debe ser culpable de que se sufra; con pocas palabras, el que sufre se receta, como medio de combatir su dolor, la miel de la venganza. Los objetos de esa necesidad de venganza, que es una necesidad de placer, son causas ocasionales: el que sufre encuentra por todas partes causas para saciar su pequeña venganza. Si es cristiano, digámoslo otra vez, las encuentra dentro de él... Tanto el cristiano como el anarquista son decadentes.

    Pero incluso cuando el cristiano condena, calumnia y ensucia el «mundo», lo hace movido por el mismo instinto que impulsa al obrero socialista a condenar, calumniar y ensuciar la sociedad. El propio «juicio final» es, igualmente, el dulce consuelo de la venganza, la revolución que también espera el obrero socialista, sólo que concebida como algo más lejano. El propio «más allá»... ¿para qué serviría ese más allá si no fuera para ensuciar el más acá?...



    Christ und Anarchist. – Wenn der Anarchist, als Mundstück niedergehender Schichten der Gesellschaft, mit einer schönen Entrüstung »Recht«, »Gerechtigkeit«, »gleiche Rechte« verlangt, so steht er damit nur unter dem Drucke seiner Unkultur, welche nicht zu begreifen weiß, warum er eigentlich leidet – woran er arm ist, an Leben... Ein Ursachen-Trieb ist in ihm mächtig: jemand muß schuld daran sein, daß er sich schlecht befindet... Auch tut ihm die »schöne Entrüstung «selber schon wohl, es ist ein Vergnügen für alle armen Teufel, zu schimpfen – es gibt einen kleinen Rausch von Macht. Schon die Klage, das Sich-Beklagen kann dem Leben einen Reiz geben, um dessentwillen man es aushält: eine feinere Dosis Rache ist in jeder Klage, man wirft sein Schlechtbefinden, unter Umständen selbst seine Schlechtigkeit denen, die anders sind, wie ein Unrecht, wie ein unerlaubtes Vorrecht vor. »Bin ich eine Kanaille, so solltest du es auch sein«: auf diese Logik hin macht man Revolution. – Das Sich-Beklagen taugt in keinem Falle etwas: es stammt aus der Schwäche. Ob man sein Schlecht-Befinden andern oder sich selber zumißt – ersteres tut der Sozialist, letzteres zum Beispiel der Christ –, macht keinen eigenlichen Unterschied.

    Das Gemeinsame, sagen wir auch das Unwürdige daran ist, daß jemand schuld daran sein soll, daß man leidet – kurz, daß der Leidende sich gegen sein Leiden den Honig der Rache verordnet. Die Objekte dieses Rach-Bedürfnisses als eines Lust-Bedürfnisses sind Gelegenheits-Ursachen: der Leidende findet überall Ursachen, seine kleine Rache zu kühlen, – ist er Christ, nochmals gesagt, so findet er sie in sich... Der Christ und der Anarchist – Beide sind décadents. – Aber auch wenn der Christ die »Welt« verurteilt, verleumdet, beschmutzt, so tut er es aus dem gleichen Instinkte, aus dem der sozialistische Arbeiter die Gesellschaft verurteilt, verleumdet, beschmutzt: das »Jüngste Gericht« selbst ist noch der süße Trost der Rache – die Revolution, wie sie auch der sozialistische Arbeiter erwartet, nur etwas ferner gedacht... Das »Jenseits« selbst – wozu ein Jenseits, wenn es nicht ein Mittel wäre, das Diesseits zu beschmutzen?...

    [Friedrich Nietzsche: Werke und Briefe: Streifzüge eines Unzeitgemäßen. Friedrich Nietzsche: Werke, S. 7571] (vgl. Nietzsche-W Bd. 2, S. 1009) (c) C. Hanser Verlag]



    Ejercicio postmoderno de onanismo filosófico

    06 enero 2007

    SIMON ROYO Y SU COMPLEJO DE NIETZSCHE

    Simón Royo, un aspirante a filosófo obsesionado con Nietzsche
    Tras casi dos meses sin que Simón Royo mostrara constantes vitales, esperábamos algún artículo más de su áurea serie “Trabajos Inmateriales” con los que últimamente el Mesías Simonastro nos deleitaba pretendiendo imitar al marxista Toni Negri. Pero no. Su último ensayo acaba de aparecer en el número 49 de la revista A Parte Rei, con el “transcendente” título Friedrich Nietzsche y el Cristianismo: De la crítica de la Religión a la muerte de Dios (formato PDF), que es el que vamos a deconstruir hoy.


    ***

    Apreciados Royo-bloggers,

    Las veintitrés páginas que conforman este estudio personifican la máxima expresión del aburrimiento jamás experimentada en propias carnes por el mortal que os escribe. Ya debe ser triste que seamos sus detractores los únicos seres vivos capaces de tragarnos este estólido tostón que casi nos trasporta al nirvana, o para ser más exactos, a languidecer en decúbito prono.

    Parece que las befas sobre tus ínfulas nietzscheanas que hemos desplegado jocosamente en nuestro blog todavía no han hecho mella. Ya te vale, porque hoy no te vamos a perdonar ni una…

    El presente ensayo —según explica Simón Royo— es un refrito del cuarto capítulo de su tesis-revelación-san-juanesca Pasajes al posthumanismo (UNED, 2005). Se supone que A Parte Rei es una revista de cierto empaque y, por eso, sería lógico que cuidaran un poco más el contenido formal de sus publicaciones (desarrollo de las ideas, rigor en las citas, ortografía, estilo, sintaxis, etc.). En fin, que se le debe exigir la misma calidad que a cualquier otra publicación en serie, aunque A Parte Rei aparezca on-line. De suerte que nos imaginamos que, en realidad, nadie, absolutamente nadie supervisa lo que ahí se va publicando… No os preocupéis. ¡Ya nos encargamos nosotros!

    No es por nada, pero Simón Royo vuelve a revelarnos la fórmula de la sopa de ajo. Será por candor o ignorancia, pero teníamos el convencimiento de que en las tesis, el doctorando propone un supuesto genuino e innovador que debe desgranar y demostrar a lo largo de su trabajo. Si este artículo remozado refleja fielmente la tesis dirigida por el clueco de Quintín Racionero, únicamente nos queda el lamento por el ínfimo nivel expuesto y por la chocarrera politiquería que rezuma.

    Para aquellos que quieran ahorrarse un par de horas de su preciosa existencia, os resumimos a continuación el “contenido” de su artículo. Que no os “repita el ajo”. ¡Estáis avisados!

    ***

    Simón Royo, como nos tiene acostumbrados, rellena el pavo con citas insubstanciales, fragmentadas y descontextualizadas. Entender lo que escribe exige de un esfuerzo del que os queremos exonerar, pues el empacho de referencias forzadas, la ausencia casi total de comas, las oraciones subordinadas a las que le faltan las oraciones principales y los “palabros” que se inventa agotan al lector más curtido. ¡Qué diferencia con la ingeniosa prosa de Nietzsche!Nietzsche, testigo mudo de la mediocridad que le invoca

    En resumen, lo que Simón Royo presenta aquí es la doctrina del vitalismo nietzscheano, que fusiona y supera el espíritu trágico griego y el epicureismo. Apoyándose en Nietzsche, Royo acusa al cristianismo y a todas las creencias y sus consiguientes ficciones del consuelo —sean escatológicas, científicas o artísticas como en Wagner y Schopenhauer— de distraer al común de los mortales de la conciencia de su finita existencia. La afirmación de la vida, la certidumbre de la muerte y un espíritu libre serían los máximos y más preciados valores. ¡O sea, Nietzsche en 60 segundos!

    De paso, Simón Royo, para explicarnos en veintitrés páginas lo que en cualquier manual de secundaria se expone palmariamente en un solo párrafo, le da por roerle la médula al pobre Miguel de Unamuno (por antirrevolucionario y nihilista, claro) y a todo sentimiento de transcendencia espiritual (sea cristiana, hinduista, budista o mística), que él reduce a mero instrumento capitalista y vacuna contra la cobardía pueril por el miedo a la muerte. ¡El simplismo llevado al límite exponencial, como siempre!

    Y cómo no, siguiendo a Nietzsche, lo que Simón Royo busca son puntos de apoyo que le permitan insertar las “cuñas publicitarias” de su propia ideología. Por ejemplo, la ininteligible chorrada que escribe en este párrafo:

    (pág. 2)
    La totalidad del valor de la vida es un valor relativizable respecto a las metas o realizaciones de esa vida, respecto al sentido a priori, su constructividad en el ámbito de la emergencia de la política, constituye el trasfondo de los valores de la izquierda, por lo que es una apuesta vital la aceptación de la existencia a pesar de no ser racionalmente justificable.

    Sin embargo, Simonastro todavía tiene más mensajes de macho alfa para la Humanidad, especialmente para los tontorrones que se levantan por las mañanas para ir a trabajar (entendemos que él se entrega a la galbana matutina gracias a su excedencia de funcionario). Si leéis con atención, sus fantasías megalómanas de profeta y filosofastro quedan reflejadas con total claridad:

    (pág. 11)
    La creencia es una necesidad que implica una debilidad, la necesidad de agarrarse a algo, no importa lo falso y mentiroso que pueda ser, no importa lo negativo y perjudicial que pueda resultar, con tal de continuar en la vida, en una vida cuyo valor se oculta y se esconde. La mayoría de los hombres de hoy día se niegan a preguntarse acerca de las razones que tienen para levantarse cada mañana y acudir a su rutinario trabajo. Se apoyan en la costumbre y se justifican por creencias compartidas, que les otorgan un significado ficticio de la vida. Si alguna vez se atreven a interrogarse a sí mismos verán todo zozobrar y temen vivir en la zozobra, es decir, en la vida real, material, no ficticia, con todo su placer y sufrimiento. Pocas personas, por tanto, se preguntan acerca del sentido de su compulsiva actividad vital y, cuando lo hacen, sienten dolor y zozobra; entonces, sacudiendo la cabeza, se desembarazan de la funesta manía de pensar y rechazan el asalto a la cuestión existencial. […] Tan sólo el filósofo y el artista llegan a tener conciencia de que no hay ningún sentido predeterminado de la existencia: la vida no es ya sólo amoral, sino que además carece de finalidad alguna que pueda estar prevista de antemano, exceptuando la muerte. El filósofo lo tienen en cierto modo más fácil, se levanta todas las mañanas para precisamente preguntarse por el *por qué (sic, ver faltas) de levantarse por las mañanas, para aprender a morir, es decir, a vivir realmente y sin tapujos.

    Claro, Simón, qué afortunados somos de que seas “filósofo y artista”. Hay que prevalecer por encima del decrépito humanismo y luchar por la suprahumanidad que TÚ y SÓLO TÚ encarnas.

    Más adelante, y siendo fiel a la testarudez de cierta izquierda de ver a Nietzsche como a un anarquista, Simonete incluye esta perorata que tantas veces hemos visto ya en todos y cada uno de sus deletéreos artículos. ¿A que os suena a déjà vu?:


    (pág. 21)
    A la globalización actual se oponen no *solo (sic, sin acento) los tribalismos étnicos, formas de vida que vuelven a resucitarse tras un largo período de letargo, sino las opciones individuales de contracultura, modelos palpables de rechazo de la formulación general. Así, el capitalismo, al afán de consumo ilimitado del burgués occidental, se oponen ciertas prácticas de austeridad que no impliquen renuncia ni negación nihilista; a la respuesta al consumo masivo incitado por los medios de comunicación, los minoritarios (nota: te refieres a lo que estamos pensando?), necesitados de cultivo previo; a las relaciones de pareja legitimada judicial o vicarialmente, la unión libre (nota: al menos tu hijo está inscrito en el registro, no???); al trabajo y el consumo como núcleos de actividad, las actividades de ocio no consumista sino constructivo-formativo y la limitación del trabajo a mera forma de subsistencia (nota: tú ni trabajas, no???)



    ¡Puff, tío, pero qué “royo”! ¡Vaya un plasta! ¡Cuánta afectación!



    Dios geómetra en la Bible Moralisé (1250)


    Pero es que hay más, Royo-bloggers… Volvemos a tener al Mesías Simonastro “modelo deicida”:

    (pág. 23)
    El mayor impedimento para semejante tarea estriba en la pervivencia de la escatología jedeo-cristiana bajo la máscara del capitalismo triunfante (monoteísmo del mercado), en la sustitución de la paideia por el Beruf, de la veracidad por la mentira, del ocio libre por el trabajo de esclavo, de la plenitud vital por la sumisión al dinero erigido en máximo poder. Dios sobrevivió a su muerte a manos de Nietzsche, por lo que habrá que abordar la fea empresa de rematar a Dios para que pueda haber un retorno de los dioses.


    Si no recordamos mal, el último que reinstauró el neopaganismo fue der kleine Adolf


    ***

    Sinceramente, Simón, lamentamos decírtelo, pero es que no hay ni una sola idea nueva. Simplemente te aprovechas de los aforismos de Nietzsche para trocarlas en propaganda anarco-comunista de lo más simplista. Escuetismo que también prodigas cuando hablas de religión y de la transcendencia humana como elementales reflejos de los miedos humanos. Nos tememos que hay mucho más que eso, por no mencionar tu risible vinculación del sentimiento transcendente con el capitalismo. ¿Acaso no hay diferentes lecturas del cristianismo o de cualquier otra fe? Hay muchos grados de entender la religión o la transcendencia incluso desde una perspectiva laica, agnóstica o atea. Por supuesto que cuando la religión está al servicio del poder, forma parte de él y debe ser objeto de crítica. ¿Entonces, por qué no hablas de las teocracias dictatoriales que matan a miles de personas HOY y delante de nuestras narices?

    Y tras ese ensalzamiento tuyo del hombre de acción trágico à la Nietzsche, sospechamos que se esconde algo bastante oscuro: una puerta abierta a la eclosión de instintos primarios, a la testosterona barata, a las fantasías de agresor… Pretendes hacernos creer que eres un vitalista y que tu vida y tu forma de vivirla te pone por encima de todos los demás. ¿Sabes qué? Lo único que haces al escribir estos embrollos es recrearte en la ficción de ti mismo. Te fantaseas en cada línea. ¿Crees que no nos damos cuenta?

    ***

    Paramos aquí para no cansaros más. Ahora adentrémonos en el apartado de faltas y simonismos gramaticales. ¡Hoy hay a raudales!

    Faltas de ortografía y sintaxis. De vuelta al cole:

    • (pág. 2) Construcción sintáctica absurda:

    *Si bien es el amor a la vida lo que genera el arte y es la imaginación la que ensancha y embellece el mundo con figuras como el unicornio, siendo también la imaginación la que empequeñece la existencia despreciándola mediante la construcción de figuras como la de un celoso y vengativo Dios único, omnipotente y absoluto.

    • (pág 2) *"Y aquél espíritu" ("aquel" debe ir sin acento)

    • (pág 3) Alucinante, alucinante, alucinante... El devoto de Nietzsche escribe el adjetivo "nietzscheano/a" MAL OCHO VECES:

    -- (pág. 3) *"epicureismo nietzschiano" y además sin acento cuando debería ser "epicureísmo nietzscheano"

    -- (pág. 7, nota) *"nietzschiano" otra vez!

    -- (pág. 9) *"moral nietzschiana"

    -- (pág. 10) *"variantes nietzschianas"

    -- (pág. 13 y nota) *"incredulidad nietzschiana"

    -- (pág. 14) * "nietzschiano" otra vez!

    -- (pág. 16) *"muerte de Dios nietzschiana"

    • (pág 4 y ss.) El título de Unamuno no es San Manuel Bueno Mártir, sino San Manuel Bueno, mártir (hace daño a la retina!)

    • (pág. 4) Escribes dos veces “ópera” sin acento!

    • (nota pág. 4) La famosa editorial alemana es Walter de Gruyter y no “Gruyer

    • (pág. 11) Se te escapa Die “fröliche” Wissenschaft en vez de “fröhliche”; el “por qué” es incorrecto, debe ir junto “el porqué”.

    • (nota pág. 13) Aquí demuestras que no tienes pajolera idea de alemán:

    -- Escribes “Wüsten” en plural, cuando en realidad pretendes decir “Wüste” en singular.

    -- Escribes mal “Wildniss” cuando es “die Wildnis

    -- También escribes mal el título de Nietzsche. No es Dyonisos” sino “Dionysos Dithyramben


    • (nota pág. 19) No es “ich libe” sino “ich liebe”; y pones “pródigo” sin acento.

    • (pág. 21) “no solo” cuando debe ser “no sólo


    30 diciembre 2006

    FELIZ FIESTA DEL SACRIFICIO, SIMON ROYO

    ¡Vaya sabadete, Royo-bloggers!

    Anoche han ahorcado a Saddam y acaba de estallar un coche bomba en Barajas. Es de suponer que todos estos acontecimientos harán las delicias del profeta Simonastro, el cual debe de estar celebrando la Fiesta del Sacrificio o Aid El Adha con mayor apasionamiento, si cabe…

    Tampoco hemos podido evitar la tentación de incluir en el post de hoy la impagable estampa del nerd de Mansur Escuro —otro doctor illuminatus de la UNED— rezando ante la Mezquita de Córdoba con el fin de reconquistar el Al-Alandalus. Sobra decir qué ocurriría si un católico o un judío pidieran ejercer su fe en la explanada del meteorito de la Meca. Pero ya se sabe que Spain is different… Nosotros sugerimos que la UNED ceda todos sus centros de España para que la perseguida comunidad mahometana puede predicar paz y amor universales y den conferencias sobre el Islam, lapidaciones, infibulaciones o la constitución teocrática iraní. Todo ello, por supuesto, con la participación de Simón Royo para que difunda sus teorías sobre "teodiceas terroristas".




    Mansur Escudero, profesor de la UNED, haciendo el gilipollas ante la Mezquita de Córdoba

    Mansur Escudero, "rezando"

    Por cierto, Simonete: ¿Cuándo te veremos rezando ante la mezquita de la M30? ¿O aún mejor, ante el Escorial o la catedral de Santiago de Compostela? ¡Con lo guapetón que estarías con barba y chilaba! Mientras tanto, como conocemos tus inclinaciones por los excesos, queríamos darte unas indicaciones para la celebración del sacrificio del cordero.

    Los Royo-bloggers ya sabrán que cada familia musulmana debe sacrificar por lo menos un pobre corderito según la cruel técnica del Halal (cortar la vena yugular y desangrarlos vivos). Hace unos años se discutió en Francia la legalidad de esta celebración por las quejas de muchos franceses que vivían aterrorizados por los gritos de los animales sacrificados en las bañeras de sus vecinos musulmanes durante esta alegre celebración.

    La Fiesta del Sacrificio o Aid El Adha recuerda el momento en que el arcángel San Gabriel cambió al hijo de Abraham por un cordero cuando éste estaba resuelto a obedecer las exigencias de su Dios (ver imagen) . Por eso, Simón Royo, por favor, no sacrifiques a tu hijito hoy. Con un pobre corderito basta… ¿Basta? ¿No sería deseable substituir un sacrificio real por otro metafórico y abstracto? ¡Casi todas las religiones han evolucionada, salvo algunas, claro!



    El arcángel San Gabriel cambia al hijo de Abraham por un cordero. Fiesta del Sacrificio

    ¡Felices Fiestas!


    23 diciembre 2006

    FELIZ NAVIDAD SIMON ROYO...


    Hoy seremos muy breves porque seguramente estaréis disfrutando de las fiestas y no queremos daros la brasa. No obstante ahí va una dedicatoria muy especial para el huesudo cutre-Nietzsche de Simón Royo y sus delirios de grandeza.

    • Poema de Theodor Lessing (escogido con mucha intención por ser quien era y por lo que escribía...)

    • Y aquí unas imágenes estremecedoras del verdadero Nietzsche enfermo:


    ***


    Nota: Si os fijáis bien en el vídeo comprobaréis que efectivamente Nietzsche ere bizco. Pero ahí acaban las coincidencias entre el filósofo y el filosofastro.

    Muy pronto volveremos a la carga,

    Joseph K.

    16 diciembre 2006

    UNA NAVIDAD DIFERENTE CON SIMON ROYO

    Simón Royo (¡Haced Click en la foto para verla más grande!)
    ***
    Estimados Royo-Bloggers,

    Alzad la vista. Una refulgente estrella nos guía a Belén. Muy pronto volverá a cerrarse el círculo de lo eterno y el Mesías reaparecerá entre nosotros regalándonos su luminiscencia cegadora. Vuelve el Sol Invictus, luminaria de la filosofía. ¡Alabado sea el señor!

    Yo, Josefo Kalligraphos, más conocido como Joseph K., tengo el honor de poner por escrito con el pulso trémulo de mi cálamo la buena nueva de la llegada de nuestro redentor. La Estrella Simón “Simón Aster” o “Simonastro” está a punto de descender a nosotros y llenarnos con su gracia. Id a Palestina a montar el Belén, justo ahora que va a estallar la guerra civil entre partidarios de Fatah y Hamás. Ha llegado la hora de que la voz de Simonastro se oiga fuerte y nítida.

    Ahora cantemos, fieles simonastrinos:

    Adoro te devote
    Verbum caro panem verum
    verbo carnem efficit:
    fitque sanguis Christi merum.
    Et si sensus deficit,
    ad firmandum cor sincerum
    sola fides sufficit.


    A ti te adoro devotamente
    La palabra es carne
    y hace carne y cuerpo
    con palabra suya
    lo que fue pan nuestro.
    Hace sangre el vino,
    y, aunque no entendemos,
    basta fe, si existe
    corazón sincero.

    Sí, hermanos. Simón Royo es el logos encarnado, el U+N+O indivisible advaita, alfa y omega, lux mundi y verbo flamígero. Azuzará las conciencias de los mercaderes que cuentan sus ganancias en los templos, “abrazará” a las prostitutas, buscará tu otra mejilla para golpearla con su diestra divina. Burgueses y humanistas, hombres y mujeres cobardes que os negáis a regodearos con el olor de la sangre, vosotros, protervos, que sentís horror por el sufrimiento y la muerte, escuchad sus parábolas:

    Decía Hegel al final de su Prólogo a la Fenomenología del Espíritu que “la actividad que al individuo le corresponde en la obra total del espíritu sólo puede ser mínima”, pero se equivocaba, puede ser bastante más importante. A pesar del ividualismo neoliberal de átomos mediocres y consumistas que consagran sus existencias a alimentar con su trabajo la máquina de la plusvalía, junto a la acción conjunta de los pueblos nacionales y las multitudes revolucionarias, existen individuos que inciden no poco en la obra total de la Historia. Un terrorista (sea del bando que sea) puede llegar a ser uno de tales individuos.

    http://www.aporrea.org/actualidad/a8672.html



    ¡Ah, voz a ti debida, guía de la noche oscura del alma, amor que mueve el cielo y las estrellas! ¡Oh, hijo de la pura e intangible Postmodernitas —bajo cuyo manto azul celeste se cobijan los que buscan la calidez del amor materno—¡ ¡Tú, oh, hijo no-hijo del carpintero marxista que trabaja con la materia-madera de la realidad! Simón, tú que reniegas de los pusilánimes, tienes, no obstante, un buen corazón filial:

    En el caso del terrorismo suicida la paradoja es importante. No se puede detener y ajusticiar al infractor porque está muerto, pero un sistema de justicia que se ha trocado en un sistema de la venganza no puede quedar satisfecho con el hecho de que el terrorista, de facto, haya pagado ya con su vida el atentado, y tiene que descargar su venganza sobre alguien. […]

    No es el caso de colaboración con banda armada el de una madre, pues en casa de nuestras madres todos tenemos acogida seamos lo que seamos y hagamos lo que hagamos, y nuestras madres nada tienen que ver con lo que nosotros hagamos con nuestras vidas. Me imagino que derriban la casa de mi madre a causa de mis escritos en Rebelión y me imagino a mí intentando explicar a la policía que mi madre es de derechas, que vota a Aznar, que no tiene nada que ver con mis posiciones políticas y que tenemos ideologías antagónicas pese a lo cual nos llevamos bien filialmente.

    ¡Qué alegría y qué alivio que Simón no siga a rajatabla los mandamientos de su Himno al ácrata y “respeta” a su madre! ¡Puf!

    ***

    Mientras tanto, Royo-Bloggers, ya deberías estar escribiendo vuestra carta a los Reyes Magos (de Oriente). ¿Des-oriente-ados? ¿Habéis sido malos? ¿No lo suficiente? Quizá deberías renovar vuestro arsenal casero de “progre comprometido” y ponerlo en lista. A saber:

    • Las obras completas de Marx y Bakunin publicadas por alguna editorial sudamericana para citarlos en vuestros artículos. Mucho mejor si son de segunda mano.

    • ¿Cómo andáis de Foucaults, Derridas y Vattimos? Seguro que os falta alguna obra para que la empleéis como punzón para rasgar el velo de Maya de la decadente y autocomplaciente cultura occidental. Haced un inventario, preguntad a vuestros colegas si tienen este o aquel libro. Pareceréis un intelectual inquisitivo y diligente, con hambre de “conocimiento omnicomprensivo” —como diría Simón—.

    • ¿Qué tal algunos discos de música étnica y/o urbana de extrarradio? ¿El hijo de un millonario como Manu Chao, tal vez? ¿Algo más trash, indie y antiglobalizador? À vos choix… Pero los cantautores cuanto más desafinan, mejor poetas malditos son.

    • Pedíos por Internet un sobrecito con semillas de marihuana para plantarlas en casa. Es ideal, ecológico y decora cantidad. Como complemento, pedid también una camiseta mohosa con el mensaje de que la “mari cura el cáncer” . <Ver nota de un Royo-Blogger al respecto>

    • Coleccionad fanzines amateurs sobre movimientos okupa y de cultura multi-tutti-guay alternativa. Nada como ir por el Rastro o pillad por ahí fotocopias en cutre color ilegible.

    • Comprad café y hierbajos en alguna tienda de comercio justo. Un poncho peruano también sirve.

    • Cómo no, debéis dejar por el salón de casa, bien visibles, libros en lengua extranjera. Algo llamativo con el título —pongamos— “Empire”, “No-Logo”, “Die Postmoderne heute”, o “Das Phänomen Michel Houellebecq”, “La femme et l’Islam”. Siempre hay el riesgo de que esto se interprete como “globalización intelectual”. En ese caso, aferraos como podáis a eso que antes se denominaba “cosmopolitismo” y mencionad que recientemente habéis visitado los banlieues parisinos y que el asunto os preocupa en alto grado. Quedaréis fenomenal.

    • Pedid a los Reyes Magos información sobre los “manifiestos de intelectuales” más molones del año 2007. Seguro que podéis aflorar como acreditado “escritor y periodista” en listas de firmantes comprometidos con algún rimbombante asunto —muy lejano— que no tenga nada que ver vosotros. Cuantos más manifiestos firméis, más importantes pareceréis. Es cuestión de estrategia y de ubicuidad mediática.

    • Finalmente, revisad vuestro vestuario. Poned en vuestra lista real alguna petición de ropa de segunda mano de “Humana” o camisetas de alto contenido semiótico (“I rock”, “Free Patagonia”, “Rebelde Way”). Pero no la lavéis mucho y combinadlo todo con un look-casual de mal afeitado trasnochado.

    Hasta aquí, nuestro catálogo navideño. La clave no es ser de “izquierdas”, sino armar ruido. Si nos hacéis caso, quizá os den una bequita o podáis impartir algún máster “postmo” en la UCM. Nunca se sabe.

    ¡Felices Royo-Fiestas!

    07 diciembre 2006

    SIMON ROYO o ASI HABLO SIMONASTRO

    A la espera de la publicación de algún nuevo artículo de Simón Royo, hoy comentamos éste tan especial titulado Himno al ácrata (rebelión.org 23 de enero del 2004)

    ۩ * ۩ * ۩

    «Voy a volver a fumar, sin contemplaciones, así que ¡joderos!, pues para pagar el tratamiento de mi cáncer de pulmón habréis de trabajar más»

    Así comienza, apreciados Royo-bloggers, uno de los textos más cordiales escritos por Simón Royo. Ya sabéis que se acerca Navidad y nada mejor que este manifiesto de Simón para ambientarnos en el cálido espíritu de concordia y amor universales que traen consigo estas entrañables fechas.

    Sin apenas habernos dado cuenta, estamos siendo testigos del nacimiento de una nueva fe cuya luz guiará el camino de las generaciones futuras. Presenciamos el amanecer de una nueva era engendrada por el poder sagrado de la palabra: Así habló Simonastro… ta, taaa, táaa ta-taahh… (ahora, ahora, Royo-bloggers, debéis activar play para que suenen los acordes).

    Strauss, Amanecer



    O aún mejor, ved esto, Simonastro descendiendo de la montaña:




    Estamos transidos por el alborozo de haber recibido las enseñanzas de nuestro solitario pensador, el caminante de caminos nunca hollados por la experiencia humana. Oh, tú, der Wanderer, que te arrojas a la luz para brillar en ella. Nos declaramos tus más fervientes seguidores.

    ¿Puede haber alguna religión sin textos sagrados? ¿Sin misas ni sermones? ¿Dónde te escondes, Simonastro? ¡Hace tanto tiempo que no publicas en la red! ¿Te falta tiempo? ¿Debes estregar tus resúmenes del Protágoras por el que te pagan tu bequita de enchufado? ¿Cómo es que nos tienes así de abandonados? ¿Precisamente en estos días? ¿Dónde están tus artículos que nos adviertan sobre el consumismo capitalista de la Navidad? ¿No quieres ya recordarnos lo miserable que somos por regalar a nuestros niños algún juguete y ver cómo brillan sus ojillos en la víspera de Reyes? ¿No nos insultas por reunirnos con nuestros familiares y amigos? Sí, hombre, debes decirnos que somos unos burgueses sumidos en el nihilismo de la comodidad, unos esclavos alienados por el sistema, unos cobardes que no matamos ni violamos en el nombre de revoluciones islamistas-rojas-rojitas… Púrganos de nuestros males: es un ruego.

    Debes difundir la iconoclastia del capitalismo y la imaginería religiosa. ¡Por Dios, que con los pesebres estamos ofendiendo a los inmigrantes musulmanes! ¡Por Dios, que Papá Noel o San Nicolás o el árbol de Navidad germánico son una muestra más de las fauces de la globalización! ¡Por Dios, que el solsticio de invierno es blanco y eurocéntrico! ¿Qué se hizo del niño bien que veía extasiado cómo encendían las luces del gigantesco árbol navideño de Nueva York? Ah, sí, ahora es una bicho zancudo y en su frente se aferran los surcos de un descarnado cuarentón que parece tener ochenta. Ningún niño de hoy debe disfrutar como disfrutaste tú: de eso va tu religión del resentimiento.

    Sin tu mirada de “bizco basilisco”, Simonastro, somos unos pobres huérfanos. Te pedimos que nos amenaces con tu güera dentadura mellada, que cometas estupro con la filosofía y la “fina literatura” y que les quites su dignidad para emplearlas como farsa intelectual de tus discursos anarquistas como el mencionado “Himno al ácrata”.

    ¡Vaya con el himno! A veces ocurre que alguien que pretende cambiar el mundo con textos inmundos, ni siquiera tiene la fuerza de voluntad de dejar una adicción tan común como la de fumar. Es más fácil echarle la culpa a la entelequia de las multinacionales que asumir la propia debilidad del espíritu.

    ¡Qué placer volver a fumar! ¡Qué alegría volver a notar como se me rompe un alvéolo pulmonar al dar una profunda calada! ¡Qué miserable mundo el nuestro en el que sólo matarse y procurar beneficios a multinacionales es vivir!


    Qué fácil, sí señor. Y luego tienes un arranque de malditismo nietzscheano y nos regalas este heptálogo a modo de remedo de ley mosaica:

    1.No amarás a ningún Dios y aborrecerás de todo servilismo a deidad, institución u hombre alguno.

    2.Tomarás en vano el nombre de cualquier dios y santificarás todos los días como festivos.

    3.No trabajarás en pro del beneficio de persona ajena sino sólo en el propio o en del colectivo.

    4.No honrarás a tu padre ni a tu madre, ni seguirás exclusivamente las costumbres de tu tribu.

    5.Pensarás en todo sin censura y darás rienda suelta a tus deseos. Matarás, fornicarás y hurtarás todo lo que te sea posible sin dar con los huesos en la cárcel.

    6.Levantarás verdadero testimonio contra tu prójimo y codiciarás su casa y sus bienes, pues son todos ellos robados.

    7.Desearás a la mujer (u hombre) del prójimo y a todas las demás mujeres (u hombres), incluso a la (o el) que conviva contigo. Pues nadie es propiedad exclusiva de nadie.



    Cuando te pones “duro”, machote, eres tan sexy... Si no fuera porque más de uno ha probado el dolor causado por tus puños, podríamos reírnos de tus fanfarronadas. Hasta empleas el término “fornicar”. Uuuhh, qué fuerte, qué irreverente, uuhh, usas la terminología bíblica del "ayuntamiento" para escandalizarnos con tu sexualidad disfuncional. ¡Qué fantasías tan edificantes! ¡Qué viril! ¡Cuánta desquiciada pulsión priápica! Y además eres “filósofo” que piensa “sin censura”, uuhh. ¡Es que no se puede aguantar! ¡Eres tan… tan simonástrico!

    Un día decidiste descender de la cueva en la que moraste durante años para compartir con el resto de los mortales tu suprahumanidad. Debemos despojarnos de nuestros prejuicios y moral burguesa. Claro, claro. Pero, ay, la humanidad no te entiende porque no está preparada para captar tu mensaje y el único funambulista que te escucha trastabilla y se mata. ¡Es tan arduo el camino hacia la suprahumanidad! ¡Es tan sorprendente que intentes imitar con pluma torpona al filósofo que más ha detestado la mediocridad y el hastío de la estupidez!

    Vale la pena que hablemos de tu “Bat-cueva”. Cualquiera que visite el salón de tu casa verá que está plagada de “adminículos de intelectual” estratégicamente dispuestos. Lo que más llama la atención es una réplica barata de una estela sumeria de Gilgamesh —ni el British Museum— que constata tu “interés” por la historia antigua. En la estantería reposan comedidos Cervantes al ladito de Shakespeare; por allá, varios Platones de la editorial Gredos de los que sobresalen trocitos de papel (¡cáspita, tus valiosas notitas de filósofo diligente!); en la esquina, otro Platón de la editorial Aguilar pero éste chorizado de una biblioteca (la huella de la etiqueta del lomo delata que efectivamente robas, pues afirmas que nada es de nadie). Y cómo no, os encontraréis con muchos-muchos tomos de Bakunin… Cada hoja de papel es una lámina de tu armadura de intelectual: es el hábitat del invisible traje del emperador. Unos presumen de coche, otros de esposa guapa, los deportistas de trofeos y algunos —los escogidos— modelan su biotopo acorde con sus complejos de gran pensador…

    Debe ser muy duro. Y es que, Simonastro, sobre tus hombros descansa el destino de la humanidad. Estás cansado. Es natural. Por eso escribes:

    Nadie con menos fortaleza de ánimo que el buen Rousseau, cuyas grandes vacilaciones de ánimo y su excesiva sensibilidad llevaron a padecer frecuentes turbaciones; desgarros a pesar y no gracias a los cuales logró, heroicamente, escribir grandes líneas. ¡Burgueses bastardos! ¡Les matáis y luego les rendís culto! Homenaje a fulanito, centenario de menganito, exposición de vanghocito… Mendicidad, marginalidad, locura y represión sigue siendo el aceite de ricino para la mayoría de los anarquistas, para aquellos que no ceden ni al Capital ni al Estado, para aquellos que se han quedado siempre sin espacio respirable y que siempre han sido barridos al exterior. ¡Esos son los mejores! ¡Esos fueron los mejores! Yo no tengo la desvergüenza de pretender ser uno de ellos.


    Ay, tuerzo locuelo… Si nos lo permites, quisiéramos presentarte los mandamientos definitivos del nuevo anarquista posthumanista para que los apliques en el 2007:

    Yo, Simonastro, declaro que:

    • El mal absoluto lo encarnan el capitalismo y las democracias occidentales: por eso escribo en favor de los dictadores del mundo
    • Los judíos son la caricatura del capitalismo: por eso soy antisemita
    • Las feministas son unas burguesonas mal f*ll*d*s: por eso soy machista
    • Los gays y las lesbianas son un constructo capitalista: por eso soy homófobo
    • Los intelectuales musulmanes que piden una progresiva mejora de los valores democráticos y derechos humanos —como Orhan Pamuk y Jahanbegloo— son despreciables: por eso soy islamista
    • La infibulación, la lapidación, los tribunales tribales y el terrorismo miliciano son marcas culturales en nombre de sociedades no globalizadas: por eso soy un relativista cultural
    • Las gramáticas y los diccionarios los escriben académicos burgueses: por eso escribo como un analfabeto funcional
    • La escuela pública es una máquina que genera esclavos: por eso soy un ignorante

    Así habla el verdadero Simonastro:

    Simón Royo

    Simonete, no lo olvides, Gott is tot...

    19 noviembre 2006

    EL ANTIFEMINISMO DE SIMON ROYO

    Apreciados royo-bloggers,

    Hoy analizamos:
    Más allá y más acá del Feminismo: la guerra entre los sexos en la era del Capitalismo

    La idea original de este blog era la de ir comentando los artículos de Simón Royo a medida que éstos fueron apareciendo en la red, pisándole los talones. No obstante, la sugerencia de “Héctor” nos ha parecido muy buena, de suerte que iremos examinando artículos algo más antiguos mientras estamos a la espera de los más recientes.

    Lo cierto es que hay mucho por donde escoger pero “Héctor” nos propuso que acometiéramos éste (Más allá y más acá del Feminismo: la guerra entre los sexos en la era del Capitalismo) aprovechando así la circunstancia de que Simón ha estado estos días dando conferencias sobre feminismo e Islam.


    La poetisa Safo (Alma Tadema)

    Se trata de un artículo que está colgado en una sección de la UNED llamada Safo, engañosamente dedicada al feminismo postmoderno —o de cualquier otra línea—. Nuestros lectores ya sabrán que la poetisa de Mitilene se cuenta entre los más venerados líricos de la antigüedad (incluso Catulo reversionó en latín algunos de sus tan celebrados poemas) aunque también ha pasado a la posteridad por ser la inspiradora del término “lesbianismo”. Ya tiene recochineo que no tengan suficiente con martirizar a las mujeres occidentales —heteros u homosexuales—del presente que, encima, se dediquen a “deconstruir” el canon clásico.

    Y decimos esto porque Simón Royo —el gran progre postmoderno supermolón— se pasa la mitad de este artículo desvariando contra las maliciosas lesbianas, las feministas falocéntricas y conciliábulos de brujas varios. Si no entendéis nada no os preocupéis que empezamos desde el principio.

    Este artículo es una de las mejores razones por las que perdemos nuestro tiempo escribiendo aquí: es un desdoro para los hombres, un agravio para las mujeres y un sonrojo para la UNED… ¡Allá vamos!


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    Perversas lesbianas, obsesión recurrente de Simón Royo en este artículo
    Un buen día al santón Simón, pastor de almas descarriadas, se le ocurrió que podría plasmar esa milenaria sapiencia suya sobre la naturaleza humana en este escrito de veintinueve páginas consagrado a la “guerra de sexos”. El varón Simón se desentiende de esta hostil contienda pues habita en los cielos sublunares, muy cerquita del mundo de las ideas. Así que el machismo no va con él —o eso es lo que se cree—.

    Ay, Simonete. No hace mucho tiempo atrás ponías en tu currículum de rebelion.org que “escribías guiones para líneas eróticas”. Es una lástima que lo hayas borrado porque nos privas de un motivo más de hilarante ludibrio. Quizás te lo inventaste para jugar a la transgresión de salón de épater le bourgeois, triste consuelo de alguacil nocturno.

    Ya hemos dicho que nuestro Saint Simon está “más allá y más acá del Feminismo”, tanto, que nunca está “cerca” de él. Por fuerza, hoy nos vemos obligados a ser algo prolijos con las citas ya que, de lo contrario, sería muy difícil seguir la secuencia de sus desvaríos licantrópicos.

    Este artículo contiene cuatro apartados, cuyos estallantes títulos son:

    1. Trabajo, feminismo e imaginarios de género: Don Juan y la Mujer Fatal..
    2. Por qué un cambio en los imaginarios no bastaría para provocar un cambio en las relaciones sociales de producción.
    3. El chiste del horror marital
    4. En la esfera del buen Eros: cuando el amor triunfa sobre el instinto de muerte.
    ¿Seráfico, eh? Con este índice cabía esperar una lectura agradable pero, nada más ojear la primera página, este Stephen King de la filosofía “post” nos sobrecoge como el carnicero de Milwaukee. Ni más ni menos niega la realidad de la opresión femenina por razón de sexo. O sea, que la misoginia —como el antisemitismo— simplemente no existe:



    (pág. 1) En las relaciones dominación puede incidir la condición sexual de manera secundaria pero no hay nada más igualitario, en el mal sentido de esa palabra, que la explotación en general, esencialmente económica; errando el feminismo al centrar en la diferencia sexual el origen del sometimiento del otro.



    Para que lo entendamos. Los hombres no tienen nada que ver con el machismo ya que la opresión de las mujeres se debe exclusivamente al sistema capitalista y a las degeneradas mujeres burguesas. De esta guisa explica Simón las causas de los crímenes de la violencia de género que miles de psiquiatras, sociólogos y psicólogos no han podido resolver en décadas. Leamos:

    (pág.2) Hoy en día algunas burguesas adalides del feminismo emancipatorio no comprenden que mientras ellas tienen una criada inmigrante que hace en su casa las labores domésticas, sus homólogas de las clases trabajadoras no se pueden permitir chillar al marido que llega de trabajar en un andamio durante 12 horas por un jornal basura, diciéndole que las tiene sometidas, humilladas, dominadas y maltratadas al encomendarles todas las labores domésticas. El currante que llega después de una jornada extenuante y un par de litros de alcohol tras ella para olvidar la explotación a la que está sometido, si llega a casa y le chilla histéricamente su mujer porque ha visto en la televisión que los hombres son la dominación falocrática; lo más probable es que la tire por la ventana. Cruda explicación de las causas de la violencia doméstica.



    De este portentoso párrafo se deduce que:

    • La mujer proletaria es una estúpida que se pasa el día mirando la tele
    • Tanto la mujer proletaria como la burguesa son unas irritantes hembras vocingleras
    • La mujer se mueve por mimetismo: hace y dice lo que ve en la tele
    • El hombre proletario es alcohólico
    • El hombre proletario es un energúmeno descerebrado que no es capaz de mantener una charla con su mujer ni dirimir pacíficamente sus diferencias con ella, teniendo como única respuesta sistemática el brutal asesinato de su compañera
    • El hombre proletario carece de juicio y voluntad propia.

    Entonces, la receta para combatir la violencia doméstica —en un país como España en el que mueren más de setenta mujeres al año por esta lacra— consistiría en:


    • Favorecer el paro entre los obreros para evitar que ganen un sueldo y se compren una tele.


    (Voz de Virginia Woolf)

    La gran Virginia Woolf se planteaba en este libro las capacidades y dificultades de las mujeres dentro del ámbito de la literatura... Seguramente otra burguesa insoportable para Simón Royo

    A continuación, Simón nos explica que los imaginarios de cada sexo son un constructo de la economía de mercado. Consiguientemente, el capitalismo es el único culpable de la mala interpretación de los imaginarios sexuales. Los homosexuales y transexuales ni sus problemas tampoco existen ya que:



    (págs. 2-3) Al partir de la biología la diferencia morfológica entre hombre y mujer, la distinta conformación de sus cuerpos, es algo innegable. Pero lo mayormente determinante de su autocomprensión como tales no residiría en la base diferencial corporal sino en la propia percepción psicológica y cultural, en lo que denominamos el imaginario. Así, los casos de lesbianismo y homosexualidad o los más radicales de transexualismo se producen a causa de la percepción psicológica que se tiene del propio cuerpo y el imaginario hibridado que pudo tomar parte en la configuración socio-cultural de la identidad sexual. Un hombre puede sentirse mujer hasta el punto de someter su cuerpo a las operaciones quirúrgicas necesarias para acceder a su ideal del yo y viceversa, una mujer puede con una cirugía constructiva menos eficiente que la anterior, procurarse un miembro viril e ingresar en el club fálico.


    Así pues, aspirar a la igualdad de derechos de mujeres y homosexuales en nuestra sociedad desencadena la violencia contra ellos dado que desequilibran el orden natural de las cosas: el poder sólo debe ejercerlo el varón blanco eurocéntrico. En caso contrario, acontecen todas estas calamidades:



    (pág. 4) Jolgorio de esa clase de lesbianas hombrunas y féminas resentidas con afanes de castración universal, pelo corto, rabia contenida, misandria galopante (7) o androfobia desatada. Por fin ellas ya son hombres, como Margaret Thathcher u Oriana Fallaci, bienvenidas al desierto de lo real. Ginecentrismo*** como respuesta al falocentrismo. Jolgorio de los homosexuales con dinero que quieren tener derecho al matrimonio, a tener acciones en Bolsa, a ser amos y no esclavos en lugar de a abolir la esclavitud. Hoy en día parece que quien se siente hombre y heterosexual tiene que disculparse por tener semejante identidad sexual, asociada a la violencia, la zafiedad y la dominación. El movimiento feminista emancipatorio radical ha conseguido semejante prodigio, exacerbando aquella violencia que tanto condena, cuando no pidiendo la entrada en ese supuesto mundo del poder en el que pasar de explotadas a explotadores y alcanzar así la tan deseada igualdad. ¡Queremos ser capitalistas! ¡Queremos tener derecho a explotar, a dominar, a sojuzgar, a ejercer la violencia! ¡Queremos ser iguales!... ¡Pues bienvenidas y que os aproveche! Se incrementa así el mundo de los cerdos/as, bienvenidas al desierto de lo real.



    A Simón Royo le molesta que la gente de color, las mujeres y los homosexuales alcancen puestos de prestigio en la sociedad y una mínima visibilidad en la prensa, la política o medios audiovisuales. Romper las barreras de la marginación, de la incultura, la pobreza y el sufrimiento le resultan intolerables porque:



    (pág. 13)
    Un hombre de color millonario, como Eddy Murphy, no es un hombre de color sino que por arte de magia se vuelve un ciudadano respetable y es tenido por blanco o se blanquea, como Michael Jackson, que ya parece una señora blanca de mediana edad. En Latinoamérica entre las clases ricas la palabra “indio” es un insulto, gentes fisiológicamente idénticas a los pobres les llaman “indios asquerosos” a aquellos que, simplemente, no tienen dinero. Tampoco una mujer rica es dominada por los varones sino que los machistas la consideran como “uno de los nuestros”, como un varón. El colectivo homosexual sufre una escisión bien palmaria en subclases dividiéndose éste entre los que tienen dinero y viven sin problemas en zonas propias y los chaperos inmigrantes que se prostituyen por la ciudad; los primeros regentan negocios de éxito, entran en el cine, la política y la televisión, y alcanzan buena fama y gran renombre. Se dice que es porque la sociedad se ha sensibilizado hacia ese colectivo, pero es mentira, eso sucede porque son ricos, porque han ingresado en el cada vez más selecto club de los capitalistas. Por eso cuando se demanda la igualdad en el capitalismo lo que se está demandando es que a una minoría dentro de la minoría se la permita ingresar en el club de los ricos, varones ario-anglosajones, casarse jurídicamente, adoptar niños robados a sus padres biológicos pobres, detentar propiedad y sacar plusvalía de la sangre y sudor de los trabajadores. El que dentro de la dialéctica entre dominadores y dominados, dentro del segundo grupo, se pueda constatar empíricamente que la mayoría de los dominados son pobres, mujeres y gentes de color más o menos oscuro, implica que la ideología racista y misógina de las elites económicas se filtra hasta las capas desfavorecidas y se reproduce allí; entre los más débiles que, sojuzgados y sin fuerzas para luchar contra el que les domina, entran en el ciclo de la violencia subdominándose los unos a los otros.


    Claro, Simón, claro que sí. Que haya eminentes doctoras internistas en los hospitales o que un gay conduzca un magazín televisivo incide directamente en la pobreza de todo el mundo. ¿No será, Simón, que tu razón de ser en este mundo vaya ligada a la perpetuación sempiterna de la miseria? ¿No es cierto que sólo te sientes cómodo cuando una mujer es tonta o el proletariado no participa provechosamente del sistema educativo público, “escuela de esclavos” según tus palabras? Si no fuera por los pobrecitos humillados y ofendidos del planeta no podrías desplegar tu sagrado apostolado de “progre guay”. Sin ellos, sin los desvalidos del mundo, no podrías deleitarte en tu paternalismo de hijo de burgués que renuncia a todo para salvar el mundo, para redimirnos… ¿Redención con suflés postmodernos plagados de faltas de ortografía y en los que empleas el sufrimiento de los desamparados como mera coartada? Así, Simón, se cambia el mundo. Di que sí…

    No satisfecho con este revoltijo de dislates, Simón Royo insiste en la consustancial malquerencia de las mujeres occidentales, esas detestables gritonas nagging women que han colaborado en la mejora de la democracia y los derechos civiles. Leed con atención este párrafo de oro porque Simón nos advierte que estamos deslegitimados para preocuparnos por el destino de millones de mujeres sometidas por regímenes teocráticos. Coged aire:


    (pág. 15)
    […] añadir que los casos de violencia psíquica, son de una proporción mucho mayor y más ejercida por las mujeres que por los hombres. En cualquier patio de vecinos de una de nuestras ciudades se puede escuchar el maltrato continuo y mutuo, no ya de agresión física sino de agresión verbal, en el que viven muchas parejas y que soportan muchos hijos. La sociedad capitalista en que vivimos presiona a los individuos, tanto mujeres como hombres, cargándolos de frustraciones que pagan con la pareja, cosa que hace para luego decirles que ellos son totalmente responsables de sus conductas y exigirles unas formas de proceder que de hecho se reprimen parcialmente en el trabajo y frente al jefe pero que ya no pueden ser reprimidas en el ámbito de la privacidad. A pesar de todo ello todavía los occidentales se sienten legitimados para criticar el trato que se otorga a las mujeres en otras regiones del planeta y dentro de otras culturas, eminentemente las de confesionalidad islámica; dada la cruzada actual del Imperio contra ese nuevo Satán, a través de la cual se ve muy claramente la paja en el ojo ajeno pero no se aprecia la viga en el propio.


    ¡Chapeau!

    ¡Menudo colofón! A partir de ahora no nos preocuparemos más por la ablación de millones de niñas en todo el mundo, de las lapidaciones ni de las violaciones en grupo perpetradas por tribunales tribales. Es mucho mejor escribir esta bazofia en la que los hombres aparecemos como unos animales incapaces de reflexionar sobre nuestros propios actos y las mujeres como unas bobaliconas niñas burguesas malcriadas, amén del desprecio a lesbianas y transexuales… ¡Felicidades, machote!


    +++

    Naturalmente, royo-bloggers, no podemos acabar nuestro post de hoy sin recoger algunas de las faltas ortográficas de nuestro adorado deconstructor de gramáticas. Por favor, que algún experto en “sintaxis élfica tolkianesca” nos traduzca estas enigmáticas frases:

    • (pág. 1) ***¿Acaso es el trabajo pudiera ser una función sexual?

    • (pág. 12) *** La pretensión ilustrada de declarar a todo el mundo “ciudadano” abstrayendo todas las diferencias sólo ha conseguido menguados avances, cuando no que los ciudadanos ilustren resultasen casualmente ser mayoritariamente hombres, blancos, anglosajones y no mujeres, negras y africanas.

    Por supuesto, hay más:

    • (págs. 4, 15) No se dice ***ginecentrismo sino ginocentrismo

    • (págs. 7, 19) à “y contra más queremos…”, “de que contra más se habla…”. ¡Por Dios! *** contra más es totalmente incorrecto, se debe decir cuanto más o cuanto menos


    NOTA: Que estas navidades alguien haga una colecta y le regale a Simonete el DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS de la Real Academia. ¡Pobre lengua española!