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29 abril 2007

SIMON ROYO O LA "MUERTE DE SOCRATES"

Apreciados Royo-Bloggers,

Hoy vamos a “intertextualizar” con el artículo de Simón Royo, Sumisión al poder, fuerza de las ideas y reencantamiento del mundo, publicado para Rebelión.org (18-03-2007)

Al post de hoy le hemos puesto el altísono título de “La muerte de Sócrates”. Para ilustrarlo —y ya que estamos subsumidos en la gran Matrix del facineroso mundo de la imagen— hemos copy-pasteado arriba un cuadro de Jean-Fronçois Peyron (1787), también llamado así y que muy pronto habrá de acompañar los titulares del anuario de la UNED, puesto que el gran Sócrates de esa institución —reencarnado en el presente eón bajo el avatar diogénico de Simón Royo— está sufriendo los mismos martirios que el gran sileno ateniense… Y es que el mundo no se está movilizando ante tal magna “tragedia humanitaria” —como dicen en los telediarios— que supera con creces a la Darfur.

Retomando el hilo del análisis que un Royo-Blogger hiciera hace una par de semanas respecto a este artículo, destacamos este pasaje. Nos honra, esa es la verdad, que el muchacho de Rebelde Way nos dedique estas “πεα πτερόεντα” de ecos shakesperianos:

Tampoco la agresividad globalizada macro y micropolíticamente del mundo capitalista es nueva, es humana y ha aflorado en distintas épocas y en todos los continentes. Se trata de la envidia, la calumnia, el escarnio, la mofa, el resentimiento así como todas las patologías del ego que hoy se encuentran más exacerbadas que nunca en la era del estrés permanente. En nuestro tiempo nihilista cualquier realización es descalificada y deslegitimada de antemano por quienes no actúan nunca constructivamente sino que, o vegetan entre la abulia del consumo conspicuo y el trabajo esclavo, o actúan en su tiempo libre con rabia y destructividad, lo cual mantiene las bajas pasiones camuflándolas bajo la apariencia de un vehemente criticismo.

A partir de aquí —y para ahorraros tiempo— os esquematizamos el contenido del artículo:

  • Título triádico del essay simonesco, cuyas equivalencias son:
    • sumisión al poder” = todos los habitantes de occidente, renegados, nihilistas, cobardes o cualquier ente subsumido en las telarañas del Matrix-Capitalismo… O sea, todos nosotros menos Simón
    • fuerza de las ideas” = para ser breves, las ideas de Simón.
    • reencantamiento del mundo” = frasecilla que Simón toma prestada de Morris Berman (The Reenchantment Of The World, 1981) para blasonar de sus buenos sentimientos. El Mesías nos da la “buena nueva” en viva palabra.
  • Afirmaciones axiomáticas de Simón:
    • El mundo es un gelatinoso ciclostil de la caverna de Platón :
      • Estamos sumergidos en una suerte de totalitarismo sutil en el que lo real ha desaparecido suplantado por la imagen y el simulacro de una vida ausente
    • El mundo es una Götterdämerung de tintes cainitas:
      • Pero nuestro mundo actual, en lugar de por la senda de la cooperación, la amistad y la concordia, lleva el barco del planeta hacia la catástrofe del naufragio, embebido de egoísmo, guerra y discordia por doquier
    • Cuando, gracias a los ordenadores e Internet, la producción de material escrito almacenado ya supera en más de trescientos millones de veces a todo lo que se ha publicado en la historia de la humanidad, los hay que aseguran que la palabra está muerta.Entonces Simón copy-pastea a Sloterdijk —alias esferitas de jabón— que, en un prodigioso ejercicio de augur pega post-it, vaticina:
      • Por el establecimiento mediático de la cultura de masas en el Primer Mundo en 1918 con la radio, y tras 1945 con la televisión, y aun más por medio de las revoluciones de redes actuales, la coexistencia de las personas en las sociedades del presente se ha vuelto a establecer sobre nuevas bases. Y no hay que hacer un gran esfuerzo para ver que estas bases son decididamente post-literarias, post-epistolográficas y, consecuentemente, post-humanísticas”.



Una vez diagnosticadas las enfermedades de este valle de lágrimas en el que vivimos y reveladas sus causas —a saber, el exceso de “narrativas” derridianas de los medios de comunicación/Matrix—, el gran pharmakós redentor tiene la obligación de señalarnos cuál puede ser la vía salvífica que disipe las tinieblas de nuestras mentes alienadas por el totalitarismo sutil del bienestar. Sobre los totalitarismos de facto, como de costumbre, ni palabra…

Entonces es cuando Simonastro desciende de los cielos con una “nueva dialéctica”. Olvidaos del esquema tesis-antítesis-síntesis. Hegel —perdón, “Jejel”, como dice la Oñate— ha sufrido una extraña mutación. Como se apuntaba más arriba, al hallarnos en la “era post” velando el cadáver del humanismo, sólo cabe agarrarse al clavo ardiente de la coincidentia oppositorum. Ahora “Jejel-Royo” escribe:

Tales indicios implican la dificultad de dirimir entre ambas posibilidades, lo cual hace aconsejable un trabajo doble, aparentemente contradictorio, pero que muy bien puede concebirse como complementario; una labor disyuntiva, como la de toda dialéctica, pero sintetizable sin abandonar del todo ninguno de los dos conceptos en liza. Nos referimos al consistente en ser ilustrados de izquierdas y postmodernos de izquierdas, al mismo tiempo y en el mismo sentido. Esta dúplice opción se desglosa en una pluralidad de posiciones diferentes que bien pudieran no tener nada más en común que su carácter de espacios de anti-globalización, opuestos al imperialismo y al capitalismo.

Así, antihumanismo, humanismo y posthumanismo, serían los términos que se han de combinar en una nueva dialéctica que no anule las dos primeras tesis al realizar su síntesis.”

La superación de los contrarios imposibles pasa entonces a una escala macrocósmica (más allá del tiempo y del espacio). Ahora, Royo-bloggers, tenéis que cerrar los ojos… y meditad, como Brahma, un sueño eterno allende los límites de los calamares mecánico-capitalistas de Matrix (¿o era al revés?). Bueno, sea como fuere:

Lo mismo sucede al querer atribuir un tiempo de Cronos para la verdad y situarla siempre en la Historia, cuando ésta, si existe, pertenece primero a un tiempo-pleno, al Aión, a la Eternidad, donde ya no hay jerarquías y donde ya no hay contradicción

Ay, ya los antiguos distinguían entre Kronos y Khronos. El primero es el Saturno que devora a sus hijos, que consume a la naturaleza, que nos capitaliza: el tiempo es oro. El otro, es Aion, el rey Elam de la eternidad, el protógenos primaveral: es Simón en carne palpitante…

Y así llegamos al tercer y último apartado de su artículo, cuyo cenit aglutinador es el “reencantamiento del mundo” prestidigitado por la simbiosis Aion-Simón-Cristo-Sócrates:

Lástima nos produce siempre saber que los benefactores de la humanidad han pasado privaciones, han sufrido la cárcel o la tortura, han sido perseguidos y maltratados. Nos produce también tristeza que los bien comidos burgueses que se han vendido hoy al capital hipotecando sus existencias celebren y consuman superficialmente el saber y el arte de aquellos cuyo principal valor estriba en no haber cedido al chantaje al que ellos ceden a diario. Pero alegría nos ha de reportar la constatación de que ese impulso creativo que se manifiesta en todos los órdenes y que en el fondo resulta inalienable, cuando se encarna en la política transforma lo establecido, dando un salto revolucionario que desquicia el presente y nos abre un porvenir.”

En este punto es indispensable diferenciar al sabio entregado a la sophía del miserable sophistés neoliberal vendido al mejor postor. Resumiendo:

  • Sócrates/filósofo verdadero “refutador de opiniones” y “purificador del alma”/filósofo perseguido = Aion = > Simón vs.
  • Sofistas/”comerciantes de conocimientos”/capitalistas/calamares de Matrix = Saturno come-niños => nosotros

Pero no podemos acabar el post de hoy sin reconocerle al bello-justo-verdadero Aion-Simón ese lado poético que hace que nuestros lagrimales titilen emocionadamente:

Una inteligencia sin bondad y sin belleza es como una rosa sin pétalos, sólo espinas, mientras que una bondad y una belleza sin inteligencia es como una rosa de plástico, algo atractivo de lejos pero que de cerca se revela sin olor y sin sabor. La sombra de una educación es la que, según la leyenda, llegó a alcanzar Sócrates, el hombre más sabio de Grecia que se declaraba ignorante. Acercarnos a su espectro manteniendo su fragancia es lo mejor, tanto para los pueblos como para los individuos.”

Vamos, que ni Dante hablando del Empíreo… Y a todo esto, ¿qué hay de filosofía en este artículo? ¿Qué dice que sea nuevo? ¿Qué ha descubierto? ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Para qué? ¿Qué?


09 febrero 2007

SIMON ROYO Y LAS BABAS DE BASILISCO

Basilisco

Hoy abordamos el siguiente artículo de Simón Royo Hernández,

Noticias desde el trabajo inmaterial IV. La labor del intelectual y los premios Nobel de Literatura: Sartre, Pasternak y Günter Grass (rebelion.org, 7/01/2007)

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Apreciados Royo-Bloggers,

Hemos afirmado en muchas ocasiones que Simón Royo sólo sabe perorar sobre sí mismo. A estas alturas ya sabéis que sus articulillos espejean su autoidolatría con un impudor que abochorna a todos los que pierden su tiempo leyéndole. Pero el caso que nos ocupa hoy roza lo paranoico…

Las máscaras que utiliza en esta ocasión para esconder su rostro en cada párrafo son las Sartre, Pasternak y Günter Grass. Es decir, que al hablarnos de estos señores lo que está haciendo en realidad es escribir sobre sí mismo. Y es que Simón Royo empieza a tener ensoñaciones de Premio Nobel. Lo que nos faltaba.

El presente artículo, La labor del intelectual y los premios Nobel de Literatura: Sartre, Pasternak y Günter Grass, está pergeñado del tal manera que se puedan incluir tendenciosamente —como suele ser habitual en él— esos mensajes propagandísticos de anarco-comunismo de parvulario tan suyos y de los que ya estamos verdaderamente hartos por su simplismo y bobería.

***

Os habréis dado cuenta de que Simón Royo siente especial predilección por algunas frases hechas como la de Toni Negri (“trabajo inmaterial”) o la de Marx (“tiempo de la venalidad universal”) que encontramos — ¿por enésima vez?— en este escrito. Nuestro macilento cuarentón debe pensar que si las repite como si tuviera el síndrome de Tourette va a convertirse en Boris Pasternak. Pobrecillo…

Para honrar a Simón y a su síndrome del papagayo, hemos titulado el post de hoy con otra de sus expresiones favoritas que también aparece aquí: “la baba de basilisco”. Ignoramos qué debió sucederle cuando Simonete descubrió esta palabrita —seguramente tiene en mente la revista de Gustavo Bueno llamada precisamente así, El Basilisco—, pero desde entonces la utiliza con notable fijación oral. Basilisco significa “el rey de las serpientes” en griego y en el ámbito cristiano suele emplearse como emblema del mal —en el universo simonesco designa a todo el mundo menos a él—. Es muy curioso que una de las características del basilisco sea precisamente la pestilencia de su aliento which reminds us Simon’s stutter and yellowish teeth…

Mas comencemos desde el principio…

***

Simón Royo desea trasmitirnos un mensaje muy-muy profundo: que a los intelectuales se les debe juzgar conjuntamente por su obra y su vida. El erudito tiene la obligación de ir más allá del flemático intelectualismo a fin de encarnarlo en el ejemplo de sus propios actos. Así pues, Simonete nos explica que “antes” —en la áurea era de la Satya Yuga pre-capitalista— los premios ensayísticos eran mucho más auténticos que los Premios Nobel de los siglos XX y XXI. Se menciona a Herder, Schopenhauer y Rousseau como máximos exponentes de intelectuales coherentes de su época.

Rousseau, otra vez Rousseau… ¡Vaya un ejemplo! Suponemos que los Royo-Bloggers tenéis muy presente la biografía del susodicho apóstol de la tolerancia y educación edénicas. Juan Jacobo se casó con una sirvienta y modista llamada Thérèse Levasseur, con la que tuvo cinco hijos. Su propia prole no fue tan bien tratada como el “Emilio” novelesco y fueron enviados al terrible hospicio de los Enfants-Trouvés. Gran gesto si tenemos en cuenta que en aquella época las inclusas tenían un índice de mortandad infantil superior al 80%. Ay, esos intelectuales que alientan el aborto a sus compañeras o se desentienden de sus hijos. Un magnífico espécimen, sí señor. ¿Verdad, Simón?

Una vez acabada esa noble etapa de la humanidad, el capitalismo atroz engendró, entre otros cataclismos, la institución de los Premios Nobel. Desde luego es innegable que la fortuna obtenida por la dinamita es cuestionable, pero extender sistemáticamente la mácula de la duda hasta los premiados nos parece algo exagerado. También coincidimos con Simón que muchos premios —especialmente los de literatura y el de la paz— están contaminados por inclinaciones políticas y, por lo tanto, se puede discutir su pertinencia o no, del mismo modo que nosotros podemos cuestionarnos el reparto de becas de postgrado ganadas por el enchufe del politiqueo más ruin. ¿Verdad, Simón?

Con esta retórica, Simonete nos indica que los únicos premiados con el Nobel que merecen respeto son Pasternak y Sartre, ya que:

Los motivos del rechazo de tan cuantioso y prestigioso premio por ambos son sujeto de conjeturas hermenéuticas sobre la conciencia del intelectual, luego añadiendo una más, al menos muy verosímil, a las interesadas especulaciones sobre la subjetividad de los grandes hombres al acometer dignas acciones; proponemos considerar que tal rechazo bien pudiera tener una íntima relación con los principios generales de un arte comunista.

En fin, aquí empieza la deriva de su artículo. Pero empecemos primero evaluando la figura de Sartre y luego nos ocuparemos del desventurado Pasternak.

***

El bizco nauseabundo Sartre y Simone de BeauvoirNo nos parece que valga la pena tratar sobre la obra de Jean-Paul Sartre, suficientemente conocida por todos “ad nauseam”. Sin embargo, como Simonete nos habla de las coherencias entre la obra y la vida del intelectual, quizás sea interesante que repasemos la trayectoria íntima del famoso existencialista bizco. Para ello, os proponemos la lectura del sabroso libro de Hazel Rowley titulado Sartre y Beauvoir. Historia de una pareja, publicado por Lumen . Es entonces cuando nos percatamos de la hipocresía de esas figuras que son veneradas en proporción al grado de sus mezquindades privadas. Muchos progres dirán que practicaban el “amor libre” o que no estaban constreñidos por los “valores morales de la sociedad burguesa decadente”. Uno puede darse un lote arrabalero con quien quiera —en este blog siempre hemos defendido la felicidad y opción sexual de cada uno—, pero escudarse en la libertad no justifica el reiterado abuso psicológico de las personas ni hacerles daño con gratuidad amoral. La aristocrática feminista bisexual y el licencioso sapo destrozaron la vida de mucha gente que “creyó” en ellos, sobre todo las vidas de sus respectivas alumnas, a las que humillaban e intercambiaban en jueguecitos psicológicos abyectos aprovechándose de su nombradía académica y estatus político. Por no mencionar la cobardía de Sartre cuando Michelle Vian, ex mujer de Boris Vian, abortó de él y éste, mientras tanto, estaba tan ricamente de viaje dejándola sola en un trance tan difícil para cualquier mujer. Una verdadera muestra de ética e integridad. ¿Verdad, Simón?

***

Finalmente nos toca hablar de Boris Pasternak. Cualquiera se sumaría a la impecable trayectoria personal y artística de este señor. Gran poeta, magistral traductor de Shakespeare y Rilke —labor que tuvo que emprender por perentoriedad económica debida a la presión del régimen que le prohibía publicar su propia obra con normalidad— y, cómo no, autor de la inolvidable novela Dr. Zhivago. Lo que ocurre en este caso es que Simón Royo miente como un desfachatado al aseverar que:

El mayor héroe de los rechazos hacia la compra-venta de las obras y del arte por el capitalismo del siglo XX fue sin duda Pasternak, a quienes los capitalistas difaman cuando aseguran que rechazó el premio por temor a ser deportado.

¿Nosotros difamamos a Pasternak? Joder, Simón, ¿cómo puedes soltar una mentira podrida de tal calibre y quedarte tan tranquilo? Tan sólo hace falta consultar la Wikipedia y comprobamos que Pasternak escribió no UNA sino DOS CARTAS a la academia sueca. En la primera expresaba humildemente su felicidad por el premio:

Immensely thankful, touched, proud, astonished, abashed.

(Inmensamente agradecido, emocionado, orgulloso, sorprendido, avergonzado)

No obstante, las presiones ejercidas por el régimen soviético le hicieron cambiar de idea. En su segunda carta a la academia dijo:

Considering the meaning this award has been given in the society to which I belong, I must reject this undeserved prize which has been presented to me. Please do not receive my voluntary rejection with displeasure.

Este dato puede corroborarse en decenas de enciclopedias, páginas webs, biografías y manuales. Pero Simonete dispone de una información única y privilegiada —proporcionada posiblemente por su catervita de Rebelión y amigotes anarco-comunistas de salón— con la que se atreve a negar, en otro ejercicio revisionista simonástrico, este hecho y demás adversidades sufridas bajo la tiranía de Josef Stalin.

Y hablando de premios Nobel, ¿cómo no acordarse en estos momentos de Orhan Pamuk que ha tenido que abandonar Turquía por las reiteradas amenazas vertidas contra él, su familia y amigos? Pero don Royo jamás dedicará una palabra de aliento a un personaje que lucha por la modernidad, la democracia y la igualdad…

***

Simón Royo concluye su articulillo con un par de párrafos admonitorios anticapitalistas que os transcribimos a continuación (fijaos en los “basiliscos”):

De todos sabido que entre algunos premios a los intelectuales a veces se tercia el tongo mediante la intervención del tendero editorial, sobre todo cuando los fastos se celebran en tierras capitalistas. Así susurran siempre las malas lenguas en los ambientes intelectuales, esos en los que todo el mundo habla mal de todo el mundo y en los que, entre mentirosa baba de basilisco y rastrero insulto del bestiario, se dice de vez en cuando alguna verdad, como que, por ejemplo, entre los famosos premios Anagrama de Ensayo, siempre será mejor el finalista que el premiado.

Y …

Sólo una persona con peso y autoridad igual o semejante a quienes grandes y medianas cosas han escrito tiene legitimidad para poder emitir un juicio sobre las mismas y no por mor de un respeto de anacrónicas jerarquías sino por una evidencia actual. La maledicencia es un gran deporte en el mundo egotista y narcisista del capital y del espectáculo, televisión y parlamento dan el mal ejemplo, algo que emponzoña más a quien vomita que a quien recibe. Para toda la pútrida baba de basiliscos, mientras lo sean, ha de valer lo que Sócrates dijo en una ocasión: no hay que extrañarse de que los asnos rebuznen o de que suelten frecuentemente una coz. Tampoco hemos de extrañarnos si nosotros rebuznamos o coceamos, pero extraño e inaceptable es que nos rebuzne el sabio.

[…]

Resulta ante ellos ridícula una sociedad como la nuestra, la de la masa de borregos del capitalismo consumista, en la que cualquier “idiotes” -en el sentido etimológico de la palabra griega, que indica tan sólo a cualquier particular- se cree con derecho a juzgar a quienes no lo son. El motivo es que en el mundo de la adoración del becerro de oro ya no se juzga como ciudadano ante el tribunal de la razón sino como cliente ante el tribunal del consumidor, una muestra más y una demostración palpable de que el lugar de la política lo ha ocupado el mercado. Una alteración con funestas consecuencias en todos los órdenes de la existencia.

Uy, uy, uy… ¿No estarás hablando de nosotros? ¿Verdad, Simón? Porque te criticamos a ti con el mismo derecho que con el que tú criticas, insultas y agredes a todos los demás.

***

Faltas de Ortografía:

Tenemos que felicitarte, Simonete. Parece que hoy has pasado el corrector ortográfico de Microsoft con cierta habilidad. Con todo escribes mal:

Über *die *Wille in der Natur de Schopenhauer pues debe ser Über den Willen in der Natur. ¡Ay, ese alemán! ¿Para cuándo un cursito en el Goethe Institut subvencionado con alguna de esas becas que te dan?

26 enero 2007

SIMON ROYO PLAGIANDO A RODRIGO ROYO

Los textos de hoy traídos a colación son:



  • Durant da Ponte, “The Image of America”, Hispania, Vol. 47, No. 1, (Mar. 1964), p. 111-114 que os podéis descargar en formato PDF (705 Kb) desde aquí .





Apreciados Royo-Bloggers,

Disculpad la inactividad de nuestro blog de estos días, pero andamos faltos de tiempo. También queremos volver a daros las gracias —a Georg y a todos los demás— por vuestras revelaciones y comentarios.


Teníamos pensado tratar en el post de hoy la crítica del último artículo de Simón Royo publicado para Rebelión.org (La labor del intelectual y los premios Nobel http://www.rebelion.org/noticia.php?id=44330 ), pero a raíz de la carta de Georg hemos creído más oportuno seguir hablando del extraño vínculo ideológico entre Simón Royo —autoproclamado anarco-comunista platónico— y su padre falangista, Rodrigo Royo.

Como nos explicaba Georg, el freudiano rechazo de Simón por su padre es paradójico hasta el absurdo si uno se detiene a comparar las actitudes y escritos de ambos. Así pues, hoy abordaremos esta peliaguda cuestión cotejando un artículo de Simón Royo que, cuando lo leímos por primera vez nos pareció absolutamente anodino pero que, por una casualidad, hemos descubierto que se trata de un plagio total de un fragmento escrito por su padre. De ahí su interés.


***


El artículo de Da Ponte, como veis, ni más ni menos data del año 1964. En él se realiza un interesante análisis de la imagen negativa que se tenía de los EE.UU en la España de entonces. Curiosamente, Da Ponte menciona a Rodrigo Royo (ver foto, abajo a la izquierda) como el máximo representante del antiamericanismo español —tradición que mantiene Simón Royo—. Entre las posibles causas de esta animadversión, se señala especialmente la ideología fascista/falangista predominante de los intelectuales de la élite cultural española. Rodrigo Royo tenía la costumbre de atormentar a sus empleados con serenatas de violínA continuación, Da Ponte explica que Rodrigo Royo rechazaba sistemáticamente la democracia, el progreso material y bienestar americanos resaltando la decadencia moral de su sociedad reflejada en los libros y películas que tocaban temas como la homosexualidad, la violencia, el racismo, la explotación, la locura (John Steinbeck, Tenesse Williams, Faulkner) así como basándose en estadísticas demagógicas sobre los accidentes de tráfico. Como veremos más adelante, Simón Royo, emplea las mismas triquiñuelas que su padre: el coche como emblema diabólico del capitalismo.


(Da Ponte, p. 112)
Whenever a Spanish journalist is pro­voked (for whatever reason), the first thing he does is to attack the degeneracy of American life as reflected in certain highly specialized areas. Here, for example, is how a writer in the newspaper Arriba referred to the United States a couple of years ago when that paper became incensed over an editorial in the New York Times about the perennial problem of Spanish political prisoners. The headline of the article read (in English): "Mind Your Own Business." After attacking the United States for its racial discrimination, the writer stated:



[Trad. Cuando se provoca a un periodista español —por la razón que sea—, lo primero que hace es atacar la decadencia del estilo de vida americano según se refleja en ciertas áreas sumamente especializadas. Aquí, por ejemplo, se ve cómo hace un par de años un escritor se refería a los EE.UU en el periódico Arriba cuando éste se indignó por un editorial del New York Times sobre el sempiterno problema de los presos políticos de España. El titular del artículo era: “Ocupaos de vuestros asuntos”. Tras atacar a los EE.UU por su discriminación racial, el escritor afirmaba:]

(Rodrigo Royo)

No somos los españoles los que hemos in­ventado la palabra "gangster", "racket" o "murder syndicate", y nuestra delincuencia juvenil, sin Harvards ni Yales ni "sofomores" o "Beta, gamma, pis", resulta tan pobre y ridícula ante la norteamericana como nuestras comodidades higiénico-sanitarias le parecen al ciudadano del paraíso del frigorífico, el superautomóvil y la televisión en color, que no le sirven para garan­tizarle un paseo tranquilo por Central Park a la caída de la tarde, sin miedo a puñaladas, aten­tados de maníacos o trampas de prostíbulo.


It must, of course, be insisted that one diatribe does not constitute a universally held image. But to what extent it contrib­utes to the formation of an image can only remain suppositional. It should further be pointed out that the newspaper which pub­lished the attack—Arriba—is the official organ of the Falangist Party, some of whose members are known for their anti-Americanism. Chief among these is the editor of Arriba, Rodrigo Royo, who in 1959 published a bitter and cynical book entitled U.S.A.: El Paraíso del Proletariado. Royo spent ten years as a newspaper correspondent in Washington and New York, and his comments thus carry much weight and authority in Spain. To give an illustration of the kind of image his book encourages (and it has been immensely popular), I shall quote part of the section entitled "EL AUTO­MÓVIL, ENEMIGO PUBLICO NÚ­MERO UNO."

[Trad. Por supuesto, se debe insistir en que una sola invectiva no constituye una imagen sostenida por todo el mundo. No obstante, hasta dónde contribuye esto en la formación de una imagen es algo queda sólo como objeto de suposición. Además, debemos señalar que el periódico que publicó el ataque —Arriba— pertenece al órgano oficial del Partido Falangista, muchos de cuyos miembros son conocidos por su antiamericanismo. Entre ellos descuella el editor de Arriba, Rodrigo Royo, quien en 1959 publicó un amargo y cínico libro titulado USA: El Paraíso del Proletariado. Royo estuvo diez años trabajando como corresponsal en Washington y Nueva York y sus opiniones son de gran peso y autoridad en España. A fin de ilustrar el tipo de imagen que alienta su libro —que devino inmensamente popular—, voy a citar un fragmento de la sección titulada “EL AUTO­MÓVIL, ENEMIGO PUBLICO NÚ­MERO UNO.”]

(Rodrigo Royo)
La prosperidad mecánica puede traducirse a veces en algo catastrófico. Recordemos que el automóvil ha producido más bajas en Estados Unidos que todas las guerras en que ha partici­pado este país a lo largo de la Historia… matarse en la guerra es un salvajismo primitivo. En cambio, matarse en automóvil no lo es. Por el contrario, morir en accidente de tráfico es una cosa muy elegante y muy civilizada.



[El automóvil] es tan infalible en su labor exterminadora, que los expertos calculan de ante­mano el número de muertos que va a producir el coche cuando se aproxima cualquiera de los clásicos "week-ends" largos. . . Durante el ano 1955 se produjeron en el país 10.000.000 de accidentes de tráfico. El costo de estos accidentes fue de 4.400 millones de dólares. Nada menos que 1.250.000 personas resultaron heridas con incapacidad para trabajar durante uno o más días después de la fecha del accidente. Por este motivo se perdieron en el país 55.000.000 de días-hombre de trabajo. ¡En el mismo ano murieron en accidente automovilístico algo más de 36.000 personas! Es decir, que el coche ha producido en Estados Unidos tantos muertos en un solo año como tuvo el Ejército norteameri­cano durante toda la guerra de Corea, que duró tres años. Todo esto es muy civilizado. Cuando se pro­duce una revolución en cualquier país del mundo de los que en Norteamérica se catalogan como atrasados, la prensa y la gente de aquí se hacen cruces y exclaman sin recato: "¡Qué bárbaros! ¡Qué primitivos! ¡Qué salvajes! ¡Qué falta de civilización!". Pero cuando en un "week­end" norteamericano se producen 500 muertos, eso no es barbarismo, eso es muy culto y muy civilizado.



Ahora, Royo-Bloggers, leed con atención los siguientes párrafos perpetrados por Simón Royo, el gran progre:



Pocos son los muertos de algunas guerras recientes comparados con los muertos y mutilados por los llamados accidentes automovilísticos. Los accidentes de tráfico son un tributo sacrificial en vidas humanas que pagamos al Dios Mercado y que se reduciría o eliminaría, casi por completo, no ya volviendo al estado rousseauniano de naturaleza, sino simplemente, con tal de que la mayoría de los transportes fuesen públicos en lugar de privados.


[…]En España, 1989 se cobró 5.940 víctimas del consumo de automóviles; durante 1998 murieron 4.271 personas en accidentes de tráfico y en 1999 la cifra fue de 4.280. (En los Estados Unidos durante 1998 las muertes por "accidentes de tráfico" fueron 42.000). Cifras sin contar las bajas por atropello y las fallecidas 30 días después del accidente, y sin contar el número de heridos leves o graves y con secuelas de por vida. Negro panorama que se achaca completamente al azar como si no hubiese una industria y la exigencia de una forma de vida detrás. El precio en vidas que se paga por la prisa y el estrés no parece importarle a nadie en nuestras sociedades tecnificadas.


[…]
Los automóviles son valores de cambio legalizados, enemigos de la sociedad mucho más perjudiciales que las drogas o el terrorismo.

Como podéis comprobar con vuestros ojos, se trata exactamente de los mismos argumentos demagógicos que los empleados por su padre fascista. Simonete, como siempre, está más preocupado por asuntos abstrusos como los accidentes de tráfico —si son evitables o no, sería tema para otro debate— que por la igualdad de la mujer en el mundo, la libertad de expresión en ciertas dictaduras o los atentados terroristas…


Además, fijaos en el título del artículo “No lo saben pero lo hacen”, del inconfundible estilo del Mesías Simonastro (comparadlo con la famosa cita bíblica de Lucas, 23-34 ). ¿Otra vez tu vena nietzscheana ecce homo?

Sabéis perfectamente que Simonastro está entre nosotros para decretar los pecados que los pobres conciudadanos arrostramos desde los tiempos de la facinerosa Eva —hembra, para más señas—. En eso consiste su superioridad moral de profeta, pues nos advierte que:


Es difícil aceptar para un ciudadano honesto, que trabaja, paga sus impuestos y no hace mal a nadie, que pese a todo sea un asesino. No sabemos pero lo hacemos. No queremos darnos cuenta de que nuestro modelo de vida está basado en la explotación y que mata y asesina, no sólo de hambre en Africa, en América y en Asia, sino de presión al consumo en los países llamados ricos, una mortandad que no es sólo en el exterior sino también en el interior y de la que los accidentes de tráfico no son sino una pálida muestra. Ignoramos ser criminales y cuando nos damos cuenta es cuando comenzamos a plantearnos si no habría que cambiar de forma de vida y de modelo económico social.



Gracias, sublime Mesías Simonastro, por recordarnos nuestras faltas y administrar los pecados que nos conducirán irremediablemente a las brasas del infierno.

Por cierto, Simonete, hipócrita, ¿Tú tienes coche, verdad?



    06 enero 2007

    SIMON ROYO Y SU COMPLEJO DE NIETZSCHE

    Simón Royo, un aspirante a filosófo obsesionado con Nietzsche
    Tras casi dos meses sin que Simón Royo mostrara constantes vitales, esperábamos algún artículo más de su áurea serie “Trabajos Inmateriales” con los que últimamente el Mesías Simonastro nos deleitaba pretendiendo imitar al marxista Toni Negri. Pero no. Su último ensayo acaba de aparecer en el número 49 de la revista A Parte Rei, con el “transcendente” título Friedrich Nietzsche y el Cristianismo: De la crítica de la Religión a la muerte de Dios (formato PDF), que es el que vamos a deconstruir hoy.


    ***

    Apreciados Royo-bloggers,

    Las veintitrés páginas que conforman este estudio personifican la máxima expresión del aburrimiento jamás experimentada en propias carnes por el mortal que os escribe. Ya debe ser triste que seamos sus detractores los únicos seres vivos capaces de tragarnos este estólido tostón que casi nos trasporta al nirvana, o para ser más exactos, a languidecer en decúbito prono.

    Parece que las befas sobre tus ínfulas nietzscheanas que hemos desplegado jocosamente en nuestro blog todavía no han hecho mella. Ya te vale, porque hoy no te vamos a perdonar ni una…

    El presente ensayo —según explica Simón Royo— es un refrito del cuarto capítulo de su tesis-revelación-san-juanesca Pasajes al posthumanismo (UNED, 2005). Se supone que A Parte Rei es una revista de cierto empaque y, por eso, sería lógico que cuidaran un poco más el contenido formal de sus publicaciones (desarrollo de las ideas, rigor en las citas, ortografía, estilo, sintaxis, etc.). En fin, que se le debe exigir la misma calidad que a cualquier otra publicación en serie, aunque A Parte Rei aparezca on-line. De suerte que nos imaginamos que, en realidad, nadie, absolutamente nadie supervisa lo que ahí se va publicando… No os preocupéis. ¡Ya nos encargamos nosotros!

    No es por nada, pero Simón Royo vuelve a revelarnos la fórmula de la sopa de ajo. Será por candor o ignorancia, pero teníamos el convencimiento de que en las tesis, el doctorando propone un supuesto genuino e innovador que debe desgranar y demostrar a lo largo de su trabajo. Si este artículo remozado refleja fielmente la tesis dirigida por el clueco de Quintín Racionero, únicamente nos queda el lamento por el ínfimo nivel expuesto y por la chocarrera politiquería que rezuma.

    Para aquellos que quieran ahorrarse un par de horas de su preciosa existencia, os resumimos a continuación el “contenido” de su artículo. Que no os “repita el ajo”. ¡Estáis avisados!

    ***

    Simón Royo, como nos tiene acostumbrados, rellena el pavo con citas insubstanciales, fragmentadas y descontextualizadas. Entender lo que escribe exige de un esfuerzo del que os queremos exonerar, pues el empacho de referencias forzadas, la ausencia casi total de comas, las oraciones subordinadas a las que le faltan las oraciones principales y los “palabros” que se inventa agotan al lector más curtido. ¡Qué diferencia con la ingeniosa prosa de Nietzsche!Nietzsche, testigo mudo de la mediocridad que le invoca

    En resumen, lo que Simón Royo presenta aquí es la doctrina del vitalismo nietzscheano, que fusiona y supera el espíritu trágico griego y el epicureismo. Apoyándose en Nietzsche, Royo acusa al cristianismo y a todas las creencias y sus consiguientes ficciones del consuelo —sean escatológicas, científicas o artísticas como en Wagner y Schopenhauer— de distraer al común de los mortales de la conciencia de su finita existencia. La afirmación de la vida, la certidumbre de la muerte y un espíritu libre serían los máximos y más preciados valores. ¡O sea, Nietzsche en 60 segundos!

    De paso, Simón Royo, para explicarnos en veintitrés páginas lo que en cualquier manual de secundaria se expone palmariamente en un solo párrafo, le da por roerle la médula al pobre Miguel de Unamuno (por antirrevolucionario y nihilista, claro) y a todo sentimiento de transcendencia espiritual (sea cristiana, hinduista, budista o mística), que él reduce a mero instrumento capitalista y vacuna contra la cobardía pueril por el miedo a la muerte. ¡El simplismo llevado al límite exponencial, como siempre!

    Y cómo no, siguiendo a Nietzsche, lo que Simón Royo busca son puntos de apoyo que le permitan insertar las “cuñas publicitarias” de su propia ideología. Por ejemplo, la ininteligible chorrada que escribe en este párrafo:

    (pág. 2)
    La totalidad del valor de la vida es un valor relativizable respecto a las metas o realizaciones de esa vida, respecto al sentido a priori, su constructividad en el ámbito de la emergencia de la política, constituye el trasfondo de los valores de la izquierda, por lo que es una apuesta vital la aceptación de la existencia a pesar de no ser racionalmente justificable.

    Sin embargo, Simonastro todavía tiene más mensajes de macho alfa para la Humanidad, especialmente para los tontorrones que se levantan por las mañanas para ir a trabajar (entendemos que él se entrega a la galbana matutina gracias a su excedencia de funcionario). Si leéis con atención, sus fantasías megalómanas de profeta y filosofastro quedan reflejadas con total claridad:

    (pág. 11)
    La creencia es una necesidad que implica una debilidad, la necesidad de agarrarse a algo, no importa lo falso y mentiroso que pueda ser, no importa lo negativo y perjudicial que pueda resultar, con tal de continuar en la vida, en una vida cuyo valor se oculta y se esconde. La mayoría de los hombres de hoy día se niegan a preguntarse acerca de las razones que tienen para levantarse cada mañana y acudir a su rutinario trabajo. Se apoyan en la costumbre y se justifican por creencias compartidas, que les otorgan un significado ficticio de la vida. Si alguna vez se atreven a interrogarse a sí mismos verán todo zozobrar y temen vivir en la zozobra, es decir, en la vida real, material, no ficticia, con todo su placer y sufrimiento. Pocas personas, por tanto, se preguntan acerca del sentido de su compulsiva actividad vital y, cuando lo hacen, sienten dolor y zozobra; entonces, sacudiendo la cabeza, se desembarazan de la funesta manía de pensar y rechazan el asalto a la cuestión existencial. […] Tan sólo el filósofo y el artista llegan a tener conciencia de que no hay ningún sentido predeterminado de la existencia: la vida no es ya sólo amoral, sino que además carece de finalidad alguna que pueda estar prevista de antemano, exceptuando la muerte. El filósofo lo tienen en cierto modo más fácil, se levanta todas las mañanas para precisamente preguntarse por el *por qué (sic, ver faltas) de levantarse por las mañanas, para aprender a morir, es decir, a vivir realmente y sin tapujos.

    Claro, Simón, qué afortunados somos de que seas “filósofo y artista”. Hay que prevalecer por encima del decrépito humanismo y luchar por la suprahumanidad que TÚ y SÓLO TÚ encarnas.

    Más adelante, y siendo fiel a la testarudez de cierta izquierda de ver a Nietzsche como a un anarquista, Simonete incluye esta perorata que tantas veces hemos visto ya en todos y cada uno de sus deletéreos artículos. ¿A que os suena a déjà vu?:


    (pág. 21)
    A la globalización actual se oponen no *solo (sic, sin acento) los tribalismos étnicos, formas de vida que vuelven a resucitarse tras un largo período de letargo, sino las opciones individuales de contracultura, modelos palpables de rechazo de la formulación general. Así, el capitalismo, al afán de consumo ilimitado del burgués occidental, se oponen ciertas prácticas de austeridad que no impliquen renuncia ni negación nihilista; a la respuesta al consumo masivo incitado por los medios de comunicación, los minoritarios (nota: te refieres a lo que estamos pensando?), necesitados de cultivo previo; a las relaciones de pareja legitimada judicial o vicarialmente, la unión libre (nota: al menos tu hijo está inscrito en el registro, no???); al trabajo y el consumo como núcleos de actividad, las actividades de ocio no consumista sino constructivo-formativo y la limitación del trabajo a mera forma de subsistencia (nota: tú ni trabajas, no???)



    ¡Puff, tío, pero qué “royo”! ¡Vaya un plasta! ¡Cuánta afectación!



    Dios geómetra en la Bible Moralisé (1250)


    Pero es que hay más, Royo-bloggers… Volvemos a tener al Mesías Simonastro “modelo deicida”:

    (pág. 23)
    El mayor impedimento para semejante tarea estriba en la pervivencia de la escatología jedeo-cristiana bajo la máscara del capitalismo triunfante (monoteísmo del mercado), en la sustitución de la paideia por el Beruf, de la veracidad por la mentira, del ocio libre por el trabajo de esclavo, de la plenitud vital por la sumisión al dinero erigido en máximo poder. Dios sobrevivió a su muerte a manos de Nietzsche, por lo que habrá que abordar la fea empresa de rematar a Dios para que pueda haber un retorno de los dioses.


    Si no recordamos mal, el último que reinstauró el neopaganismo fue der kleine Adolf


    ***

    Sinceramente, Simón, lamentamos decírtelo, pero es que no hay ni una sola idea nueva. Simplemente te aprovechas de los aforismos de Nietzsche para trocarlas en propaganda anarco-comunista de lo más simplista. Escuetismo que también prodigas cuando hablas de religión y de la transcendencia humana como elementales reflejos de los miedos humanos. Nos tememos que hay mucho más que eso, por no mencionar tu risible vinculación del sentimiento transcendente con el capitalismo. ¿Acaso no hay diferentes lecturas del cristianismo o de cualquier otra fe? Hay muchos grados de entender la religión o la transcendencia incluso desde una perspectiva laica, agnóstica o atea. Por supuesto que cuando la religión está al servicio del poder, forma parte de él y debe ser objeto de crítica. ¿Entonces, por qué no hablas de las teocracias dictatoriales que matan a miles de personas HOY y delante de nuestras narices?

    Y tras ese ensalzamiento tuyo del hombre de acción trágico à la Nietzsche, sospechamos que se esconde algo bastante oscuro: una puerta abierta a la eclosión de instintos primarios, a la testosterona barata, a las fantasías de agresor… Pretendes hacernos creer que eres un vitalista y que tu vida y tu forma de vivirla te pone por encima de todos los demás. ¿Sabes qué? Lo único que haces al escribir estos embrollos es recrearte en la ficción de ti mismo. Te fantaseas en cada línea. ¿Crees que no nos damos cuenta?

    ***

    Paramos aquí para no cansaros más. Ahora adentrémonos en el apartado de faltas y simonismos gramaticales. ¡Hoy hay a raudales!

    Faltas de ortografía y sintaxis. De vuelta al cole:

    • (pág. 2) Construcción sintáctica absurda:

    *Si bien es el amor a la vida lo que genera el arte y es la imaginación la que ensancha y embellece el mundo con figuras como el unicornio, siendo también la imaginación la que empequeñece la existencia despreciándola mediante la construcción de figuras como la de un celoso y vengativo Dios único, omnipotente y absoluto.

    • (pág 2) *"Y aquél espíritu" ("aquel" debe ir sin acento)

    • (pág 3) Alucinante, alucinante, alucinante... El devoto de Nietzsche escribe el adjetivo "nietzscheano/a" MAL OCHO VECES:

    -- (pág. 3) *"epicureismo nietzschiano" y además sin acento cuando debería ser "epicureísmo nietzscheano"

    -- (pág. 7, nota) *"nietzschiano" otra vez!

    -- (pág. 9) *"moral nietzschiana"

    -- (pág. 10) *"variantes nietzschianas"

    -- (pág. 13 y nota) *"incredulidad nietzschiana"

    -- (pág. 14) * "nietzschiano" otra vez!

    -- (pág. 16) *"muerte de Dios nietzschiana"

    • (pág 4 y ss.) El título de Unamuno no es San Manuel Bueno Mártir, sino San Manuel Bueno, mártir (hace daño a la retina!)

    • (pág. 4) Escribes dos veces “ópera” sin acento!

    • (nota pág. 4) La famosa editorial alemana es Walter de Gruyter y no “Gruyer

    • (pág. 11) Se te escapa Die “fröliche” Wissenschaft en vez de “fröhliche”; el “por qué” es incorrecto, debe ir junto “el porqué”.

    • (nota pág. 13) Aquí demuestras que no tienes pajolera idea de alemán:

    -- Escribes “Wüsten” en plural, cuando en realidad pretendes decir “Wüste” en singular.

    -- Escribes mal “Wildniss” cuando es “die Wildnis

    -- También escribes mal el título de Nietzsche. No es Dyonisos” sino “Dionysos Dithyramben


    • (nota pág. 19) No es “ich libe” sino “ich liebe”; y pones “pródigo” sin acento.

    • (pág. 21) “no solo” cuando debe ser “no sólo


    16 diciembre 2006

    UNA NAVIDAD DIFERENTE CON SIMON ROYO

    Simón Royo (¡Haced Click en la foto para verla más grande!)
    ***
    Estimados Royo-Bloggers,

    Alzad la vista. Una refulgente estrella nos guía a Belén. Muy pronto volverá a cerrarse el círculo de lo eterno y el Mesías reaparecerá entre nosotros regalándonos su luminiscencia cegadora. Vuelve el Sol Invictus, luminaria de la filosofía. ¡Alabado sea el señor!

    Yo, Josefo Kalligraphos, más conocido como Joseph K., tengo el honor de poner por escrito con el pulso trémulo de mi cálamo la buena nueva de la llegada de nuestro redentor. La Estrella Simón “Simón Aster” o “Simonastro” está a punto de descender a nosotros y llenarnos con su gracia. Id a Palestina a montar el Belén, justo ahora que va a estallar la guerra civil entre partidarios de Fatah y Hamás. Ha llegado la hora de que la voz de Simonastro se oiga fuerte y nítida.

    Ahora cantemos, fieles simonastrinos:

    Adoro te devote
    Verbum caro panem verum
    verbo carnem efficit:
    fitque sanguis Christi merum.
    Et si sensus deficit,
    ad firmandum cor sincerum
    sola fides sufficit.


    A ti te adoro devotamente
    La palabra es carne
    y hace carne y cuerpo
    con palabra suya
    lo que fue pan nuestro.
    Hace sangre el vino,
    y, aunque no entendemos,
    basta fe, si existe
    corazón sincero.

    Sí, hermanos. Simón Royo es el logos encarnado, el U+N+O indivisible advaita, alfa y omega, lux mundi y verbo flamígero. Azuzará las conciencias de los mercaderes que cuentan sus ganancias en los templos, “abrazará” a las prostitutas, buscará tu otra mejilla para golpearla con su diestra divina. Burgueses y humanistas, hombres y mujeres cobardes que os negáis a regodearos con el olor de la sangre, vosotros, protervos, que sentís horror por el sufrimiento y la muerte, escuchad sus parábolas:

    Decía Hegel al final de su Prólogo a la Fenomenología del Espíritu que “la actividad que al individuo le corresponde en la obra total del espíritu sólo puede ser mínima”, pero se equivocaba, puede ser bastante más importante. A pesar del ividualismo neoliberal de átomos mediocres y consumistas que consagran sus existencias a alimentar con su trabajo la máquina de la plusvalía, junto a la acción conjunta de los pueblos nacionales y las multitudes revolucionarias, existen individuos que inciden no poco en la obra total de la Historia. Un terrorista (sea del bando que sea) puede llegar a ser uno de tales individuos.

    http://www.aporrea.org/actualidad/a8672.html



    ¡Ah, voz a ti debida, guía de la noche oscura del alma, amor que mueve el cielo y las estrellas! ¡Oh, hijo de la pura e intangible Postmodernitas —bajo cuyo manto azul celeste se cobijan los que buscan la calidez del amor materno—¡ ¡Tú, oh, hijo no-hijo del carpintero marxista que trabaja con la materia-madera de la realidad! Simón, tú que reniegas de los pusilánimes, tienes, no obstante, un buen corazón filial:

    En el caso del terrorismo suicida la paradoja es importante. No se puede detener y ajusticiar al infractor porque está muerto, pero un sistema de justicia que se ha trocado en un sistema de la venganza no puede quedar satisfecho con el hecho de que el terrorista, de facto, haya pagado ya con su vida el atentado, y tiene que descargar su venganza sobre alguien. […]

    No es el caso de colaboración con banda armada el de una madre, pues en casa de nuestras madres todos tenemos acogida seamos lo que seamos y hagamos lo que hagamos, y nuestras madres nada tienen que ver con lo que nosotros hagamos con nuestras vidas. Me imagino que derriban la casa de mi madre a causa de mis escritos en Rebelión y me imagino a mí intentando explicar a la policía que mi madre es de derechas, que vota a Aznar, que no tiene nada que ver con mis posiciones políticas y que tenemos ideologías antagónicas pese a lo cual nos llevamos bien filialmente.

    ¡Qué alegría y qué alivio que Simón no siga a rajatabla los mandamientos de su Himno al ácrata y “respeta” a su madre! ¡Puf!

    ***

    Mientras tanto, Royo-Bloggers, ya deberías estar escribiendo vuestra carta a los Reyes Magos (de Oriente). ¿Des-oriente-ados? ¿Habéis sido malos? ¿No lo suficiente? Quizá deberías renovar vuestro arsenal casero de “progre comprometido” y ponerlo en lista. A saber:

    • Las obras completas de Marx y Bakunin publicadas por alguna editorial sudamericana para citarlos en vuestros artículos. Mucho mejor si son de segunda mano.

    • ¿Cómo andáis de Foucaults, Derridas y Vattimos? Seguro que os falta alguna obra para que la empleéis como punzón para rasgar el velo de Maya de la decadente y autocomplaciente cultura occidental. Haced un inventario, preguntad a vuestros colegas si tienen este o aquel libro. Pareceréis un intelectual inquisitivo y diligente, con hambre de “conocimiento omnicomprensivo” —como diría Simón—.

    • ¿Qué tal algunos discos de música étnica y/o urbana de extrarradio? ¿El hijo de un millonario como Manu Chao, tal vez? ¿Algo más trash, indie y antiglobalizador? À vos choix… Pero los cantautores cuanto más desafinan, mejor poetas malditos son.

    • Pedíos por Internet un sobrecito con semillas de marihuana para plantarlas en casa. Es ideal, ecológico y decora cantidad. Como complemento, pedid también una camiseta mohosa con el mensaje de que la “mari cura el cáncer” . <Ver nota de un Royo-Blogger al respecto>

    • Coleccionad fanzines amateurs sobre movimientos okupa y de cultura multi-tutti-guay alternativa. Nada como ir por el Rastro o pillad por ahí fotocopias en cutre color ilegible.

    • Comprad café y hierbajos en alguna tienda de comercio justo. Un poncho peruano también sirve.

    • Cómo no, debéis dejar por el salón de casa, bien visibles, libros en lengua extranjera. Algo llamativo con el título —pongamos— “Empire”, “No-Logo”, “Die Postmoderne heute”, o “Das Phänomen Michel Houellebecq”, “La femme et l’Islam”. Siempre hay el riesgo de que esto se interprete como “globalización intelectual”. En ese caso, aferraos como podáis a eso que antes se denominaba “cosmopolitismo” y mencionad que recientemente habéis visitado los banlieues parisinos y que el asunto os preocupa en alto grado. Quedaréis fenomenal.

    • Pedid a los Reyes Magos información sobre los “manifiestos de intelectuales” más molones del año 2007. Seguro que podéis aflorar como acreditado “escritor y periodista” en listas de firmantes comprometidos con algún rimbombante asunto —muy lejano— que no tenga nada que ver vosotros. Cuantos más manifiestos firméis, más importantes pareceréis. Es cuestión de estrategia y de ubicuidad mediática.

    • Finalmente, revisad vuestro vestuario. Poned en vuestra lista real alguna petición de ropa de segunda mano de “Humana” o camisetas de alto contenido semiótico (“I rock”, “Free Patagonia”, “Rebelde Way”). Pero no la lavéis mucho y combinadlo todo con un look-casual de mal afeitado trasnochado.

    Hasta aquí, nuestro catálogo navideño. La clave no es ser de “izquierdas”, sino armar ruido. Si nos hacéis caso, quizá os den una bequita o podáis impartir algún máster “postmo” en la UCM. Nunca se sabe.

    ¡Felices Royo-Fiestas!

    07 diciembre 2006

    SIMON ROYO o ASI HABLO SIMONASTRO

    A la espera de la publicación de algún nuevo artículo de Simón Royo, hoy comentamos éste tan especial titulado Himno al ácrata (rebelión.org 23 de enero del 2004)

    ۩ * ۩ * ۩

    «Voy a volver a fumar, sin contemplaciones, así que ¡joderos!, pues para pagar el tratamiento de mi cáncer de pulmón habréis de trabajar más»

    Así comienza, apreciados Royo-bloggers, uno de los textos más cordiales escritos por Simón Royo. Ya sabéis que se acerca Navidad y nada mejor que este manifiesto de Simón para ambientarnos en el cálido espíritu de concordia y amor universales que traen consigo estas entrañables fechas.

    Sin apenas habernos dado cuenta, estamos siendo testigos del nacimiento de una nueva fe cuya luz guiará el camino de las generaciones futuras. Presenciamos el amanecer de una nueva era engendrada por el poder sagrado de la palabra: Así habló Simonastro… ta, taaa, táaa ta-taahh… (ahora, ahora, Royo-bloggers, debéis activar play para que suenen los acordes).

    Strauss, Amanecer



    O aún mejor, ved esto, Simonastro descendiendo de la montaña:




    Estamos transidos por el alborozo de haber recibido las enseñanzas de nuestro solitario pensador, el caminante de caminos nunca hollados por la experiencia humana. Oh, tú, der Wanderer, que te arrojas a la luz para brillar en ella. Nos declaramos tus más fervientes seguidores.

    ¿Puede haber alguna religión sin textos sagrados? ¿Sin misas ni sermones? ¿Dónde te escondes, Simonastro? ¡Hace tanto tiempo que no publicas en la red! ¿Te falta tiempo? ¿Debes estregar tus resúmenes del Protágoras por el que te pagan tu bequita de enchufado? ¿Cómo es que nos tienes así de abandonados? ¿Precisamente en estos días? ¿Dónde están tus artículos que nos adviertan sobre el consumismo capitalista de la Navidad? ¿No quieres ya recordarnos lo miserable que somos por regalar a nuestros niños algún juguete y ver cómo brillan sus ojillos en la víspera de Reyes? ¿No nos insultas por reunirnos con nuestros familiares y amigos? Sí, hombre, debes decirnos que somos unos burgueses sumidos en el nihilismo de la comodidad, unos esclavos alienados por el sistema, unos cobardes que no matamos ni violamos en el nombre de revoluciones islamistas-rojas-rojitas… Púrganos de nuestros males: es un ruego.

    Debes difundir la iconoclastia del capitalismo y la imaginería religiosa. ¡Por Dios, que con los pesebres estamos ofendiendo a los inmigrantes musulmanes! ¡Por Dios, que Papá Noel o San Nicolás o el árbol de Navidad germánico son una muestra más de las fauces de la globalización! ¡Por Dios, que el solsticio de invierno es blanco y eurocéntrico! ¿Qué se hizo del niño bien que veía extasiado cómo encendían las luces del gigantesco árbol navideño de Nueva York? Ah, sí, ahora es una bicho zancudo y en su frente se aferran los surcos de un descarnado cuarentón que parece tener ochenta. Ningún niño de hoy debe disfrutar como disfrutaste tú: de eso va tu religión del resentimiento.

    Sin tu mirada de “bizco basilisco”, Simonastro, somos unos pobres huérfanos. Te pedimos que nos amenaces con tu güera dentadura mellada, que cometas estupro con la filosofía y la “fina literatura” y que les quites su dignidad para emplearlas como farsa intelectual de tus discursos anarquistas como el mencionado “Himno al ácrata”.

    ¡Vaya con el himno! A veces ocurre que alguien que pretende cambiar el mundo con textos inmundos, ni siquiera tiene la fuerza de voluntad de dejar una adicción tan común como la de fumar. Es más fácil echarle la culpa a la entelequia de las multinacionales que asumir la propia debilidad del espíritu.

    ¡Qué placer volver a fumar! ¡Qué alegría volver a notar como se me rompe un alvéolo pulmonar al dar una profunda calada! ¡Qué miserable mundo el nuestro en el que sólo matarse y procurar beneficios a multinacionales es vivir!


    Qué fácil, sí señor. Y luego tienes un arranque de malditismo nietzscheano y nos regalas este heptálogo a modo de remedo de ley mosaica:

    1.No amarás a ningún Dios y aborrecerás de todo servilismo a deidad, institución u hombre alguno.

    2.Tomarás en vano el nombre de cualquier dios y santificarás todos los días como festivos.

    3.No trabajarás en pro del beneficio de persona ajena sino sólo en el propio o en del colectivo.

    4.No honrarás a tu padre ni a tu madre, ni seguirás exclusivamente las costumbres de tu tribu.

    5.Pensarás en todo sin censura y darás rienda suelta a tus deseos. Matarás, fornicarás y hurtarás todo lo que te sea posible sin dar con los huesos en la cárcel.

    6.Levantarás verdadero testimonio contra tu prójimo y codiciarás su casa y sus bienes, pues son todos ellos robados.

    7.Desearás a la mujer (u hombre) del prójimo y a todas las demás mujeres (u hombres), incluso a la (o el) que conviva contigo. Pues nadie es propiedad exclusiva de nadie.



    Cuando te pones “duro”, machote, eres tan sexy... Si no fuera porque más de uno ha probado el dolor causado por tus puños, podríamos reírnos de tus fanfarronadas. Hasta empleas el término “fornicar”. Uuuhh, qué fuerte, qué irreverente, uuhh, usas la terminología bíblica del "ayuntamiento" para escandalizarnos con tu sexualidad disfuncional. ¡Qué fantasías tan edificantes! ¡Qué viril! ¡Cuánta desquiciada pulsión priápica! Y además eres “filósofo” que piensa “sin censura”, uuhh. ¡Es que no se puede aguantar! ¡Eres tan… tan simonástrico!

    Un día decidiste descender de la cueva en la que moraste durante años para compartir con el resto de los mortales tu suprahumanidad. Debemos despojarnos de nuestros prejuicios y moral burguesa. Claro, claro. Pero, ay, la humanidad no te entiende porque no está preparada para captar tu mensaje y el único funambulista que te escucha trastabilla y se mata. ¡Es tan arduo el camino hacia la suprahumanidad! ¡Es tan sorprendente que intentes imitar con pluma torpona al filósofo que más ha detestado la mediocridad y el hastío de la estupidez!

    Vale la pena que hablemos de tu “Bat-cueva”. Cualquiera que visite el salón de tu casa verá que está plagada de “adminículos de intelectual” estratégicamente dispuestos. Lo que más llama la atención es una réplica barata de una estela sumeria de Gilgamesh —ni el British Museum— que constata tu “interés” por la historia antigua. En la estantería reposan comedidos Cervantes al ladito de Shakespeare; por allá, varios Platones de la editorial Gredos de los que sobresalen trocitos de papel (¡cáspita, tus valiosas notitas de filósofo diligente!); en la esquina, otro Platón de la editorial Aguilar pero éste chorizado de una biblioteca (la huella de la etiqueta del lomo delata que efectivamente robas, pues afirmas que nada es de nadie). Y cómo no, os encontraréis con muchos-muchos tomos de Bakunin… Cada hoja de papel es una lámina de tu armadura de intelectual: es el hábitat del invisible traje del emperador. Unos presumen de coche, otros de esposa guapa, los deportistas de trofeos y algunos —los escogidos— modelan su biotopo acorde con sus complejos de gran pensador…

    Debe ser muy duro. Y es que, Simonastro, sobre tus hombros descansa el destino de la humanidad. Estás cansado. Es natural. Por eso escribes:

    Nadie con menos fortaleza de ánimo que el buen Rousseau, cuyas grandes vacilaciones de ánimo y su excesiva sensibilidad llevaron a padecer frecuentes turbaciones; desgarros a pesar y no gracias a los cuales logró, heroicamente, escribir grandes líneas. ¡Burgueses bastardos! ¡Les matáis y luego les rendís culto! Homenaje a fulanito, centenario de menganito, exposición de vanghocito… Mendicidad, marginalidad, locura y represión sigue siendo el aceite de ricino para la mayoría de los anarquistas, para aquellos que no ceden ni al Capital ni al Estado, para aquellos que se han quedado siempre sin espacio respirable y que siempre han sido barridos al exterior. ¡Esos son los mejores! ¡Esos fueron los mejores! Yo no tengo la desvergüenza de pretender ser uno de ellos.


    Ay, tuerzo locuelo… Si nos lo permites, quisiéramos presentarte los mandamientos definitivos del nuevo anarquista posthumanista para que los apliques en el 2007:

    Yo, Simonastro, declaro que:

    • El mal absoluto lo encarnan el capitalismo y las democracias occidentales: por eso escribo en favor de los dictadores del mundo
    • Los judíos son la caricatura del capitalismo: por eso soy antisemita
    • Las feministas son unas burguesonas mal f*ll*d*s: por eso soy machista
    • Los gays y las lesbianas son un constructo capitalista: por eso soy homófobo
    • Los intelectuales musulmanes que piden una progresiva mejora de los valores democráticos y derechos humanos —como Orhan Pamuk y Jahanbegloo— son despreciables: por eso soy islamista
    • La infibulación, la lapidación, los tribunales tribales y el terrorismo miliciano son marcas culturales en nombre de sociedades no globalizadas: por eso soy un relativista cultural
    • Las gramáticas y los diccionarios los escriben académicos burgueses: por eso escribo como un analfabeto funcional
    • La escuela pública es una máquina que genera esclavos: por eso soy un ignorante

    Así habla el verdadero Simonastro:

    Simón Royo

    Simonete, no lo olvides, Gott is tot...